domingo, 25 de enero de 2015

Nisman, Estados Unidos, los servicios y la cobertura de la prensa

WikiStiusso - Por Santiago O'Donnell












A menos de una semana de la muerte de  Nisman sería prematuro avanzar demasiado sobre cómo terminó la vida del magistrado. Pero alcanza para analizar algunos comportamientos mediáticos alrededor del fiscal y de la causa AMIA y algunas de las opacas zonas fronterizas entre la política, el espionaje y el periodismo.

 La fiscalía especial  para investigar el atentado a la AMIA fue creada en el 2005 por el entonces presidente Néstor Kirchner y dotada de significativos  recursos humanos y económicos para relanzar una investigación moribunda que diez años más tarde seguía sin condenas y con el juez y los fiscales que habían llevado adelante del caso procesados por encubrimiento.

 Desde entonces y hasta hace muy poco tiempo, la investigación de Nisman había estado bajo el amparo de una política de Estado que incluía al gobierno argentino, al juez, a los principales diarios y noticieros del país (tanto k como anti k), a los principales políticos del gobierno y de la oposición y a los dirigentes de las principales organizaciones de la comunidad judía. Entre todos ellos regía un acuerdo patriótico  de no cuestionar la causa ni plantear objeciones al trabajo del fiscal. Como le explica un dirigente de la DAIA a diplomáticos estadounidenses en un cable filtrado por el sitio  Wikileaks, aunque existìan dudas sobre la investigación, eran calladas porque la opinión pública no soportar{ia otro fracaso en un tema tan sensible.

 Después del peor atentado terrorista en la historia argentina, 85 muertos,  después del bochorno vergonzoso en el que había terminado la primera investigación, si la segunda investigación iba a ser como la otra, con los mismos acusados, con los mismos testigos entre  misteriosos y truchos, básicamente las mismas pruebas endebles, pues entonces por lo menos que no se note. Busquen los clips de los noticieros en YoutTube, Relean las tapas de los diarios. Googleen el declaracionismo. Repasen todas las decisiones de Canicoba Corral y verán que rara vez lo criticaron al fiscal estrella de la causa AMIA y que nunca le dijeron no.

Todos ellos, funcionarios, dirigentes comunitarios y periodistas que se ocupaban del tema. sabían que la fiscalía de Nisman se nutría básicamente de una fuente. Nisman nunca lo ocultó. Sabían que el peso de la investigación lo llevaba el director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, alias Jaime Stiusso, y a través de él,  los servicios de inteligencia extranjeros, especialmente de Estados Unidos e Israel. ¿Y cómo es que Stiusso se había ganado la confianza de los americanos y los israelíes? Más allá de su cargo y permanencia, la verdad es que ni idea, no lo conozco, ni siquiera sé si habla ingles, aunque muchos que escribieron sobre él lo describen como una especie de genio de la tecnología especializado en pinchadura. Si conociera a los manejadores extranjeros de Stiusso me encantaría preguntarles. La cosa es que  todos sabían: Néstor, Cristina, Canicoba, los presidentes de la AMIA y la DAIA, los tres periodistas de La Nación, Clarín y Página 12 que llevan el tema por lo menos desde el 2005, sus editores responsables y unas cuantas personas más. Yo me enteré en el 2011 cuando Nisman me citó para hablar de los cables de la embajada estadounidense que acababa de publicar en mi libro Argenleaks.

Habia descubierto  que los cables decían que Nisman recibía ordenes directas de la embajada estadounidense de no investigar la pista siria y la conexión local y de dar por cierta la culpabilidad de los iraníes, aunque ningún juicio se había realizado. Que Nisman le anticipaba sus dictámenes y los fallos del juez Canicoba Corral a la embajada con varios días de anticipación. Que una vez Nisman llevó a la embajada un dictámen de dos carillas y que la embajada lo mando a corregirlo, entonces Nisman volvió unos días después con un dictamen de nueve carillas que sí fue aprobado por la embajada y recién entonces presentado en la causa. Y que otra vez Nisman pidió perdón tantas veces por no avisar que pediría la captura de Menem, que los diplomáticos tuvieron que escribir tres cables distintos para dar cuenta de sus sucesivas ampliaciones de sus pedidos de perdon y de sus promesas de que no volvería a suceder. Todo eso reflejaba una falta de independencia del fiscal nada menos que ante una potencia extranjera, por muy amiga que fuera, y enseguida me pareció que la información era de indudable interés general. Pero mi diario no quiso publicarla y a medida que los Wikileaks iban pasando de manos, me di cuenta que los demás medios tampoco publicaban ni ponían al aire nada. Así conocí la pata mediática de la política de Estado con respecto al atentado a la AMIA, una de las razones que me impulsó a escribir los capítulos "AMIA" en Argenleaks y "Nisman" en Politileaks, mis dos libros.

 "¿Cómo? ¿No lo conocés a Jaime?" me preguntó Nisman entre extrañado y sorprendido en aquel encuentro del 2011. Acababa de decirme que en una causa tan compleja, en la que uno básicamente depende de lo que puedan averiguar los servicios de inteligencia extranjeros, su información provenía de Stiusso, ya que Stiusso era el que manejaba la relación con los servicios israelíes y estadounidenses. Me dijo que su tarea consistía en chequear la inteligencia en bruto que le mandaba el agente, y tratar de confirmar datos para que se puedan judicializar, ya que no todo lo que le mandaba servía.   Fue la única vez que lo vi y me lo dijo sin conocerme. O sea, no era ningún  secreto: Stiusso manejaba la investigación.

Y yo no conocía a Stiusso, pero por supuesto que sabía quién era. Un espía legendario de los tiempos de la dictadura, que había trabajado con Nisman en la bochornosa primera investigación de la AMIA, él como informante, Nisman como fiscal auxiliar. Un personaje oscuro al que por entonces se le atribuían todo tipo de "carpetazos" (operaciones de prensa) contra distintos personajes del gobierno y la oposición. desde Boudou y De Narvaez, hast Enrique Olivera y el jefe de la bonaerense. Y sabía, sabíamos quién era porque Stiusso se había hecho famoso, y  peor que le puede pasar a un espía es hacerse famoso. Fue en julio del 2004  cuando el entonces renunciante ministro de Justicia, Gustavo Béliz, mostró una foto del agente en el programa de Mariano Grondona y denunció que Stiusso había montado "un ministerio de seguridad paralelo", al que describió como "una especie de Gestapo."

 La denuncia y la exhibición de la foto le costaron años de exilio y una batalla judicial a Béliz y su familia, pero a Nisman ni siquiera lo despeinó. La fiscalía siguió su trabajo como siempre.

Era como si existiera un Stiuso bueno y un Stiusso malo. El Stiusso bueno avanzaba con la causa, sobre todo con los pedidos de captura contra los funcionarios y ex funcionarios iraníes acusados de haber planificado el atentado, con un dictamen que sería confirmado primero por el juez y luego por Interpol en el caso de cinco de los ocho requeridos, por votación unánime del directorio. (Esto, luego de un intenso trabajo de cabildeo conjunto secreto entre el Departamento de Estado estadounidense y la cancillería argentina, al filo de la presión política, con distintos paises miembro del directorio de Interpol, según consta en una serie de cables filtrados por Wikileaks, a los que se puede acceder en www.cablegatesearch.net,, ponchando el país "Argentina" y la palabra "Nisman".)

El Stiuso bueno tenía la cara del fiscal Nisman que seducía a los periodistas con su promesas de exclusivas de documentos secretos con revelaciones explosivas que nunca terminaban de estallar. Funcionaba así: cada vez que iba a hacer una presentación judicial avisaba a sus contactos medi{aticos, generaba expectativa. Después, el día de la presentación, entregaba un resumen de diez o quince páginas, como hizo con la denuncia contra la presidenta. Con eso, los diarios hacían sus tapas y echaban a rodar el ciclo informativo. El resto era material clasificado, sensible, que debía permanecer bajo estricto secreto de sumario, porque estaba en juego la vida de agentes secretos. Cuando se terminaba de filtrar el escrito completo resultaba ser una zaraza de los servicios que no terminaba de probar nada, pero el ciclo informativo ya había pasado hacía varios días y a nadie le interesaba demasiado si las pruebas era endebles o secretas porque el juez bancaba, el gobierno bancaba, la opo bancaba, la AMIA bancaba y había que meterle para adelante.

Pasó con el supuesto chofer del coche bomba que habría volado la sede mutual judía, Ibrahim Berro. Cuando Nisman anunció el 2005 que  sus hermanos en Michigan habían confesado que Ibrahim era el atacante suicida, el resumen de diez páginas de una presentación judicial de cientos de páginas que Nisman había entregado a los medios, fue tapa de todos los diarios y cabeza de todos los noticieros. Pero cuando se conoció la transcripción de la entrevista a los hermanos de Berro semanas más tarde, se supo que los hermanos habían negado que Irahim tuviera algo que ver con el atentado. Entonces Nisman dijo que los hermanos mentían  y a partir de ahí los  grandes diarios y noticieros dieron por hecho en innumerables noticias que Ibrahim Berro era el atacante suicida.

 Había excepciones, claro, sobre todo algunos familiares de las víctimas y periodistas rebeldes. Los autores de los tres libros de investigación más importantes que se hicieron sobre el atentado, Salinas, Levinas y Lanata-Goldman, rechazaron la hipótesis central de Nisman. Esto es, que fue un atentado con coche bomba y conductor suicida llevado adelante por una célula de Hezbolá, con apoyo logístico desde la Triple Frontera, por orden de la entonces cúpula del gobierno iraní. Los cuatro autores hoy aseguran que el coche bomba no existió, dato a partir del cual descreen de toda la historia.

Pero el apoyo para Nisman era tan sólido que hasta parecía abrumador. El juez confirmaba, la prensa avalaba, el gobierno financiaba, la opo otorgaba, las fuerzas vivas de la comunidad acompañaban. Algunas críticas aquí y allá cerca del aniversario como para no perder la costumbre, sí, pero con crédito abierto para el fiscal especial y para el Stiusso bueno.

 El Stiusso malo no tenía cara y era un personaje oscuro y poderoso que metía mucho miedo. Aparece en uncable del 9 de julio del 2008, en el que Julio y Fernán Saguier, dos de los dueños del diario La Nación,  según describe el título del despacho, van a la embajada estadounidense a quejarse de las "presiones" del gobierno contra el diario,  En el párrafo siete, el cable dice así:

La cobertura investigativa de La Nación en los días previos había implicado a Jaime Stiuso, Director General de Operaciones en la agencia de inteligencia del Gob. de Arg. (SIDE) en el caso Antonini Wilson. Los Saguier consideran a Stiuso una figura ponzoñosa ("noxious") que usa información, presumiblemente del Gob. de Arg., en contra de Argentinos  con varios propósitos. Explicaron que La Nación publicó registros que mostraron que Stiuso había estado en contacto con el ex funcionario Argentino Claudio Uberti poco tiempo después del descubrimiento de U$S 800,000 en un aeropuerto de Buenos Aires en una valija que llevaba Antonini Wilson . El artículo rastrea muchas llamadas hechas por Uberti a la residencia presidencial en el suburbio de Olivos y otros inmediatamente después de la incautación de la valija con U$S 800,000 hecha por agentes de Migraciones en el aeropuerto. Stiuso habría hecho tres llamadas a Uberti tres días después del descubrimiento. Los Saguier le mostraron al embajador un artículo posterior que había salido en el diario pro-gobierno BAE sobre otro caso que involucraba a Stiuso, en el que el ex Ministro de Justicia Béliz está siendo juzgado por haber revelado la identidad de Stiuso por televisión. El artículo dice que La Nación es un apoyo posible para la defensa de Béliz. Los Saguier se lo tomaron como una advertencia sutil.   

Y más abajo, en el párrafo nueve:


Julio dijo que estaba seguro que los teléfonos y las computadoras del diario habían sido pinchados y hackeados. El propio Fernán había sufrido un "secuestro virtual" la semana anterior. Mientras tomaba café con alguien su esposa recibió una llamada diciendo que había sido secuestrado. Los que llamaban tenían detalles precisos sobre el el auto que estaba usando en ese momento. Su esposa no podía localizarlo porque su celular estaba apagado, Todo transcurrió en un par de horas. Cuando la policía le dijo que probablemente se trató de un hecho policial común, tuvo serias dudas, Otro crimen contra el staff del diario fue el robo en la casa de Obarrio (el periodista de La Nación acreditado en la casa Rosada), hace más o menos un año, el mismo día en que tenía una suma importante de efectivo para comprarse un departamento nuevo. Los ladrones tenían algún tipo de conocimiento previo, ellos creen, basado en evidencias de que su teléfono habían sido pinchados y que aparentemente habían entrado usando llaves. (Obarrio luego ,le dijo al agregado de prensa que había presentado una querella criminal y que los abogados de La Nación estaban empujando a los fiscales para que investiguen.) También se habló del publicitado robo esa semana al popular periodista radial Chiche Gelblung. 

Aún así, el diario nunca dejo de apoyar las investigaciones de el tándem Nisman-Stiusso. Con honrosas excepciones, hasta el día de hoy sigue siendo uno de los más entusiastas seguidores de la última obra del dúo, la canción de despedida, la denuncia de un complot encabezado porla presidenta para garantizar la impunidad de los asesinos que bombardearon la AMIA.

Como ya es público y notorio a esta altura del partido, la política de Estado para proteger la investigación Nisman Stiusso se empezó a romper hace dos años cuando el gobierno argentino firmó un memorándum de entendimiento con el gobierno iraní para que una Comisión de la Verdad compuesta por juristas propuestos por ambos países determine la culpabilidad o no de los acusados iraníes, eje de un brusco giro geopolítico que emprendió el gobierno en la segunda parte de la presidencia de Cristina. Se rompió todavía más el mes pasado cuando el gobierno echó a Stiusso de la Secretaría de Inteligencia y se terminó de romper del todo hace diez días cuando Nisman denunció a la presidenta.
 A partir del acuerdo con Irán el caso AMIA cayó en la grieta: para los medios anti k Nisman fue más que nunca un valiente fiscal de la patria. mientras que para los medios k pasó a ser una mezcla entre demonio, inepto y vende humo. El gobierno quedó de un lado, la oposición del otro, y las organizaciones judías en el medio, tironeadas desde los dos costados. Pimero apoyaron el acuerdo en una conferencia de prensa conjunta con el canciller Timerman. Después cambiaron de parecer y se pronunciaron en favor del rechazo antes de que el Congreso aprobara el acuerdo. Después jugaron más fuerte: fueron a la justicia y consiguieron que un tribunal lo declare inconstitucional. Pero cuando el fiscal denunció a la presidenta, dudaron y terminaron retaceándole el apoyo ante la certeza de que Nisman se presentaría en el Congreso, digámoslo así, como de costumbre, con mucho entusiasmo y convicción, pero bastante flojo de papeles.
 Para entender cómo las líneas editoriales de las dos grandes corporaciones mediáticas atraviesan la causa AMIA tanto como las operaciones de inteligencia y los intereses geopolíticos para generar una gran ensalada que termina obturando la búsqueda de la verdad, tal vez convenga detenerse en el cruce informativo que protyagonizaron los dos periodistas más importantes de la Argentina. 
Por un lado Jorge Lanata, el editor más creativo y el mejor formador de equipos periodísticos del país, legítimo heredero de Natalio Botana y Jacobo Timerman. Desde de que escribió su libro "cortinas de humo" meses después del atentado y durante años Lanata se la pasó denunciando, muchas veces en soledad, que la causa AMIA era una truchada y que Nisman era un trucho. En este video de Día D   se lo ve a Lanata diciendo que la causa AMIA es miles y miles de páginas de "nada". Pero ya con la camiseta de grupo Clarín cuando el fiscal denunció a la presidenta, Lanata decidió que la denuncia de Nisman era tan seria que ameritaba dejar en suspenso todo lo anterior. Desde entonces es uno de los fogoneros de la línea Clarín: a Nisman lo mataron o lo suicidaron para callarlo por la gravedad de lo que iba a denunciar. 
Por el otro lado Horacio Verbitsky, el mejor periodista de investigación de la Argentina, legítimo heredero de Rodolfo Walsh. La semana pasada, después de la denuncia de Nisman contra la presidenta, Verbitsky escribió en el diario oficialista Página 12: "La gravísima denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidente CFK intenta apuntalar la versión sobre el atentado a la sede de la DAIA que acordaron hace más de veinte años los gobiernos de Israel y la Argentina, con el respaldo de Estados Unidos, cuando aún no había terminado la remoción de los escombros: acusar a Irán y no investigar la participación de Siria, pese a que las condiciones internacionales han cambiado.  El problema es que en la causa no abundan elementos que lo sostengan, por lo cual ese relato descansa en recursos políticos y publicitarios. Mientras, nada se ha avanzado en el caudaloso expediente judicial." El artículo dice que el mismo Verbitsky ya les había advertido a sus lectores en el 2004, esto es, antes de que Néstor les creara a Stiusso y Nisman la fiscalía especial, que se trataba de una investigación trucha, digitada de antemano. También recuerda que en 2005 informó sobre la necesidad de reformar los servicos de inteligencia tras un acuerdo amistoso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entre el gobierno argentino y la entidad de familiares de víctimas Memoria Abierta con representación legal del CELS el organismo derechos humanos que preside Verbitsky. La referencia al sus añejos escritos del 2004 2005 parecen reflejar que durante la década kirchnerista Verbitsky se fumó a dupla Nisman-Stiuso, priorizando en sus investigaciones periodísticas otros temas de indudable interés público y polìtico.

O sea, cuando Verbistsky empezó a atacar Nisman y Stiuso en sintonía con la nueva línea editorial del gobierno, Lanata, que siempre los había atacado, empezó a defenderlos en sintonía con la linea editorial de Clarìn, su nuevo empleador,  

Entramos en la era del posperioidsmo. Los medios se han convertido en extremos de corporaciones y los periodistas giramos alrededor de ellas como satélites, algunos màs cerca del eje, otros buscando más distancia, como intentando resisitir ese centro de gravedad que se representa en el metamensaje de la corporaciòn.

  Yo, como editor de Pagina 12 y director de la Maestría de Periodismo de la UBA, prestigioso cargo al que accedí durante este final de década kirchnerista, junto con el colega Verbitsky, parte de la corporación estatal. Lanata, parte de una corporación que no es ningún monopolio, pero que ejerce (o ejercía hasta la ley de medios) un posición dominante en prácticamente todos los mercados infocomunicacionales de país, superando en el análisis comparativo a gigantes como la red Globo de Brasil o Televisa de México, según documentó la investigación de Mastrini y Becerra Periodistas y Magnates (Prometeo).

Entramos en una era en que las corporaciones y los actores comunican directamente y sin intermediarios. O que comunican a través de voceros que venden y compran de los dos lados del mostrador, fingiendo que se trata una novedad para poder llamarla noticia. 

Entonces, ¿qué hacemos con la causa Nisman y con la causa AMIA? 

En la causa Nisman esperar y dejar que la fiscal y la jueza trabajen tranquilas. Yo sé que esto puede sonar kirchnerista y que no es lo que piensa la gran mayoría de los argentinos, porque las conspiraciones siempre son seductoras y porque estamos en un año electoral. Pero hasta ahora las evidencias que se conocen apuntan a un suicidio. Mejor dicho no apareció hasta ahora ni una prueba sólida  que apunte a un asesinato. Que Nisman le  dijo a su personal trainer no cuenta como prueba. Casi lo único que se sabe a ciencia cierta es que un colaborador de su máxima confianza le llevó un revolver, se fue, y a la mañana siguiente encontraron a Nisman con un balazo en la cabeza, tirado en el baño .de su custodiado departamento de edificio inteligente. Con respecto a que lo suicidaron, hay presiones y presiones y hay que investigarlas a todas. Pero si Nisman tenìa una custodia de diez personas, no una o dos hay que dar por bueno que ya lo habìan amenazado de las formas posibles y en todos los idiomas. Por eso conviene ser prudentes y esperar. Revisar todo y estar muy atentos, como pide Lanata, reformar la ley de inteligencia y transparentar el accionar los servicios como pide Verbitsky 

Con respecto a la causa AMIA, un volver a empezar puede sonar doloroso, pero qué más decir: el camino se hace al andar. Pero no empezaremos de cero, Que la pista iraní no se haya probado no quiere decir que haya que dejarla. Al contrario. Dato por dato, folio por folio, los iraníes siguen siendo los principales sospechosos. Aunque todo debe ser revisado con ojos frescos, insospechados y debidamente consensuados, los principales proponentes tanto la pista siria (Escudé) como pista la narco (Salinas), ni hablar de la pista del autoatentado (Petrosino) hoy por hoy lejos están de producir las pruebas que puedan convencer a una opinión pública comprometida y a una justicia independiente, como va a hacer falta para esclarecer el atentado. 

Mientras tanto, por ahora, esto es lo que hay. Tenemos a Stiusso en nuestras pesadillas, tenemos a un país entero conmovido por la muerte de un fiscal. Tenemos medios cruzados y operetas de espìas. Tenemos a los iranìes con pedido de captura como principales sospechosos aunque sin demasiadas pruebas de un crimen atroz que ya cumplió 20 años de impunidad.  

viernes, 19 de diciembre de 2014

Salió la Revista Ciclos 42-43 (2014)






 Revista

en la historia, la economía y  la sociedad
Año XXIII, Vol. XXII, Nº 42/43 año 2014



Índice
Endeudamiento externo y pensamiento heterodoxo 
La deuda externa argentina y la soberanía jurídica: sus razones históricas.
Mario Rapoport
Tres variantes del pensamiento heterodoxo en economía internacional: las corrientes regulacionistas.
Andrés Musacchio
Alejandro Bunge (1880-1943). Un conservador defensor de la independencia económica y la soberanía nacional.
Andrés Asiain
Las nociones de Estado y acumulación en el estructuralismo y el neoestructuralismo latinoamericanos: 
elementos para una crítica.
Juan Grigera
Lo que vendrá: las “tres cartas” de Emilio de Alvear y el presagio de los debates proteccionistas de 1875 y 1876
Juan Odisio
Golpe de Estado, autonomía y política exterior en América latina
Un castillo armado: el primer golpe de la CIA en América latina.
Ricardo Vicente
La vigencia del pensamiento autonómico de Juan Carlos Puig.
Alejandro Simonoff
Capital extranjero y comercio exterior
El capital extranjero en Argentina.
Agustín Crivelli
Diversificación y agregación de valor, desafíos pendientes de la política económica en América Latina.
Dorotea López y Felipe Muñoz 
Reseñas Bibliográficas
Bernal-Meza, Raúl y Silvia Victoria Quintanar (compiladores), Regionalismo y orden mundial: 
Suramérica, Europa, China, Grupo Editorial Latinoamericano, Buenos Aires, 2012, 424 páginas
Leandro Morgenfeld
Rapoport, Mario; Beatriz Figallo, Cristian Buchrucker y Noemí Brenta (comp.),
Los proyectos de Nación en la Argentina. Modelos económicos, relaciones internacionales e identidad,
Editorial Edicon, Buenos Aires, 2014.
Ricardo Lazzari
Conseguila acá 

Audio entrevista: ¿Por qué Cuba y EE.UU se acercaron?

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No Vuelvas /  

¿Por qué Cuba y EE.UU se acercaron?

Después de más de medio siglo de conflicto entre ambos países, Barack Obama y Raúl Castro llegaron a un acuerdo. ¿Qué significa esto? ¿Por qué ahora y no antes? Para dar respuesta a todos estos interrogantes, Juan y Eduardo se comunicaron con el historiador e investigador Leandro Morgenfeld.
¿Esto significa un triunfo de Cuba? ¿Se trata de una estrategia política del presidente de EEUU? Dale play y escuchá este gran análisis acá.

Las causas del histórico giro entre Estados Unidos y Cuba

Las causas del histórico giro entre Estados Unidos y Cuba

 

Las causas del histórico giro entre Estados Unidos y Cuba

Por Leandro Morgenfeld 
(Notas.org.ar)

El 17 de diciembre quedará en la historia como el día que se inició la postergada distención de la política de Washington hacia La Habana. Motivaciones de orden geopolítico, económico y electoral explican la audaz jugada de Obama, que plantea desafíos para Nuestra América.


En noviembre del año pasado, el Secretario de Estado John Kerry les planteó a los embajadores del continente en la sede de la OEA: “La doctrina Monroe ha terminado”. En aquel momento él ya sabía que se llevaban a cabo negociaciones secretas con el gobierno cubano, que recién se hicieron públicas hace dos días, nada menos que con los discursos simultáneos de Barack Obama y Raúl Castro. Teníamos por aquel entonces buenas razones para desconfiar del jefe del Departamento de Estado, quien apenas unos meses antes, el 17 de abril de 2013, ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, había vuelto a usar la ofensiva denominación de patio trasero estadounidense para referirse a Nuestra América.
Obama, desde que asumió hace casi seis años, dio sobradas muestras de que sus promesas de una nueva etapa en las relaciones con sus vecinos del sur eran apenas eso, promesas. Ni cerró la cárcel de Guantánamo, ni clausuró las actividades de la IV Flota del Comando Sur, ni permitió a Cuba participar en las Cumbres de las Américas, ni frenó la proliferación de bases militares en todo el continente, ni frenó la fracasada guerra contra las drogas, ni dejó de desestabilizar a los gobiernos opositores de la región, como lo prueba la cobertura que se le dio a los golpes de Estado en Honduras y Paraguay.
Por qué entonces se produce ahora este giro copernicano en la política de Estados Unidos frente a su histórico enemigo? Por motivos geoestratégicos, económicos y electorales.
Estados Unidos pretende recuperar su histórica posición hegemónica en la región. A lo largo del siglo XXI, América Latina avanzó como nunca antes en un proceso de integración regional por fuera de la órbita de Washington. La Unasur, la CELAC y el ALBA fueron iniciativas que horadaron el poder de Estados Unidos en la región. En la última Cumbre de las Américas (Cartagena, 2012) los 32 países latinoamericanos y caribeños presentes plantearon que era imperioso incluir nuevamente a Cuba, expulsada de la OEA en 1962. La creciente presencia económica, política y militar de otras potencias, como China y Rusia, también contribuyeron a desafiar la otrora indiscutible hegemonía estadounidense en el continente. La exclusión de Cuba era un obstáculo para Estados Unidos y hacía peligrar la suerte de la próxima Cumbre de las Américas (Panamá, abril de 2015). Al mismo tiempo, el bloqueo contra Cuba era una medida anacrónica y cada vez más antipática en la propia ONU. En la última votación, 188 países exigieron el levantamiento del mismo, y Estados Unidos quedó en soledad, con el único apoyo de Israel. El inicio de la distensión con Cuba, entonces, permitirá lavar la cara de la diplomacia estadounidense.
La segunda causa es de orden económico. Cuba requiere divisas para importar combustible y alimentos, y la caída del precio del níquel, sumado a las crisis económicas en Rusia y Venezuela limitan el auxilio recibido en los últimos años y generan una creciente necesidad de divisas.
El gobierno de Raúl Castro viene implementando, paulatinamente, una serie de reformas que, entre otras cuestiones, permiten y alientan la radicación de capitales extranjeros. Mientras empresas chinas, españolas, canadienses y brasileras se instalan en la Isla, los capitales estadounidenses no pueden avanzar en este codiciado mercado por las limitaciones que impone el bloqueo. En este sentido, hay un sector de la burquesía estadounidense que impulsa el relajamiento de las sanciones para desembarcar en un país que hasta 1959 había sido casi su área exclusiva de influencia económica.
Por último, razones de orden electoral explican este giro de la Casa Blanca. El voto latino es crucial para las aspiraciones del Partido Demócrata de retener la Casa Blanca dentro de dos años, luego de la dura derrota que sufrieron en noviembre pasado. El poderoso lobby anticastrista, los famosos gusanos de Florida, tienen una incidencia decreciente. Incluso parte de la comunidad cubana en el exilio, las nuevas generaciones fundamentalmente, rechazan el bloqueo. Así, Obama intenta pasar a la historia como el presidente que logró distenter las relaciones con la isla luego de medio siglo, y a la vez tiene un buen argumento para intentar recuperar el entusiasmo con el que la población latina acompañó su elección en 2008.
Por supuesto que es todavía prematuro aventurar hasta dónde llegará realmente el cambio en la política hacia Cuba. El levantamiento del bloqueo es todavía incierto ya que debe votarlo el Congreso, que desde el próximo mes de enero estará dominado por los Republicanos en ambas cámaras. Su líder ya se expresó en contra de la distensión propuesta por Obama, al igual que lo hizo Marco Rubio, senador por la Florida y uno de los precandidatos republicanos a la presidencia.
El gobierno cubano puede exhibir como un gran triunfo la liberación de sus héroes (los tres que faltaban de “Los 5″) y las medidas anunciadas por Obama. Fracasó Estados Unidos en todos los intentos de hacer colapsar al régimen cubano luego de la disolución de la Unión Soviética, cuestión que fue admitida por el propio Kerry. Los países latinoamericanos también pueden celebrar este avance como un reconocimiento a su firme posición en pos de que se respete la soberanía del pueblo cubano.
Ahora bien, tampoco hay que ser excesivamente triunfalistas ni ingenuos. Esta audaz iniciativa de Estados Unidos busca empujar una rápida transición hacia el capitalismo en Cuba y a la vez quitar argumentos al eje bolivariano, para propiciar el avance de la Alianza del Pacífico en detrimento de la CELAC y aislar los procesos radicales en Venezuela y Bolivia. No es casual que apenas horas después del anuncio de Obama, la Casa Blanca haya establecido sanciones contra el gobierno de Caracas.
En los próximos meses se verá cuáles son los alcances de este anuncio histórico y cómo repercute en los procesos de integración regional que construyó Nuestra América en los últimos años.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Por qué Cuba y Estados Unidos llegaron a un acuerdo

El bloqueo duró 54 años

Por qué Cuba y Estados Unidos llegaron a un acuerdo

Estados Unidos tenía que resolver un problema geoestratégico y Cuba uno económico. Infojus Notiicias habló con un especialista sobre el balance del bloqueo y los alcances de la apertura diplomática que empezó hoy.
Por: Infojus Noticias
 
Estados Unidos debía resolver, centralmente, un problema geoestratégico y Cuba uno económico. En esas necesidades podría sintetizarse el complejo proceso político que llegó a que el presidente estadounidense, Barack Obama, y su par cubano, Raúl Castro, anunciaran hoy un acuerdo para restablecer las relaciones diplomáticas que podría desembocar en el fin del bloqueo económico y financiero que fue impuesto a la isla hace 54 años. “De los dos lados asumieron que los costos eran mayores que los beneficios”, analizó el historiador Leandro Morgenfeld, que es investigador del Conicet y se especializó en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.
El embate económico contra Cuba empezó casi al mismo tiempo que la revolución. En febrero de 1959, el Banco Nacional de Cuba pidió, sin éxito, que fueran reintegrados al país más de 420 millones de dólares en cuentas vinculadas a los seguidores de la dictadura depuesta. Diez días después, el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos denegó un crédito pedido por ese mismo Banco para sostener la moneda cubana.
En 1960, las petroleras Esso, Texaco y Shell, a solicitud de Estados Unidos, restringieron la exportación de combustible a Cuba. Ese mismo año, el presidente Dwight Eisenhower decretó la reducción de 700 mil toneladas de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano para darla de baja por completo al año siguiente, política que continuó John F. Kennedy.
En 1961 los países rompieron finalmente relaciones diplomáticas, aunque no fue hasta el 3 de febrero de 1962, mediante la Orden Ejecutiva Presidencial 3447, que se implantó formalmente el “embargo” total del comercio entre Estados Unidos y Cuba. El Departamento del Tesoro norteamericano prohibió el ingreso a Estados Unidos de productos elaborados total o parcialmente con productos de origen cubano.
Cuba pudo sobrevivir gracias al respaldo soviético y del Comité de Ayuda Mutua, ambos desaparecidos después de la caída del Muro de Berlín. Para entonces, además, Estados Unidos profundizó su ataque: en 1992 George Bush padre, con la Ley Torricelli, prohibió a empresas norteamericanas ubicadas en terceros países realizar transacciones con Cuba o cubanos y la entrada a territorio norteamericano, durante un plazo de 180 días, de los barcos de terceros países que hubieran tocado puertos cubanos.
En 1996 la administración Clinton subió la apuesta: con la Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, más conocida como Helms-Burton, las compañías aéreas internacionales debían elegir entre comerciar con Cuba o comerciar con los Estados Unidos.
¿De qué sirvió a Estados Unidos el bloqueo? Morgenfeld explicó a Infojus Noticias que “si bien para ellos es un problema más geoestratégico que económico, es cierto que el bloqueo impide hacer negocios a los empresarios de Estados Unidos, que eran los que históricamente hicieron negocios en Cuba. En estos años los que invirtieron fueron los españoles, los chinos, los canadienses”.

La naturaleza del bloqueo

Estados Unidos prefiere llamarlo “embargo”, aunque el derecho internacional -y hasta la propia legislación estadounidense- definen esta acción como una orden emitida por un gobierno en tiempos de guerra para colocar los buques extranjeros y sus cargamentos, y excepcionalmente otras propiedades. Es que un “bloqueo”, según lo establecido en la Conferencia Naval de Londres de 1909, es “un acto de guerra” y, en consecuencia, sólo aplicable a países beligerantes.
Por otra parte, un análisis jurídico de Aynel Alvarez y Anet Pino considera que la medida “califica como crimen internacional de genocidio, conforme a lo definido en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, aprobada por la Asamblea General de la ONU en diciembre de 1948”. Y no es el único en este sentido: la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) -de la que Cuba estuvo excluida hasta el 2012 pero a la que adhiere EEUU- considera la agresión económica como un delito.
Sobre la relación con la OEA, explicó Morgenfeld, “en la última Cumbre de las Américas, que se hizo en Cartagena en 2012, todos los países plantearon que no iba a haber una nueva cumbre sin Cuba. Incluso Juan Manuel Santos, un representante de la derecha colombiana, pidió la vuelta de Cuba”. A nivel mundial, el panorama para Estados Unidos no es mucho mejor: desde 1992, en la Asamblea General de la ONU se viene presentando un proyecto de resolución bajo el título ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba", que cada año se vota con mayor número de países a favor de la isla. Los dos últimos años la votación fue idéntica: 188 representaciones a favor de levantar el bloqueo, Estados Unidos e Israel en contra de esa iniciativa, y abstenciones de Micronesia, Palau e Islas Marshall.
En el plano interno, la administración Obama tiene otro desafío: “la comunidad Latina es muy importante en Estados Unidos y, dentro de ella, una parte muy importante de los cubanos y sus hijos están cuestionando el bloqueo”, explicó Morgenfeld. Y agregó que “los cubanos exiliados se dividen entre los anticastristas y los que quieren volver a hacer negocios con Cuba y eso no se puede con el bloqueo”.
Si se trata de hacer un balance, dice Morgenfeld, “el bloqueo era una piedra en el zapato para Estados Unidos y esto es una forma de romper el bloque antinorteamericano. Además, no tuvo el efecto que se buscaba: no sirvió para voltear a Cuba aunque sí les complicó la vida”. Pero advirtió: “Esto no significa el fin del bloque. Obama tiene que discutirlo en el Parlamento”. Y eso será más difícil, ya que los republicanos controlan ambas cámaras desde las últimas elecciones.

martes, 16 de diciembre de 2014

Convocatoria a envío de ponencias para la Mesa 23 de las Interescuelas de Historia




MESA 23
Historia de las relaciones internacionales, la integración regional y la política exterior en América Latina (1804-2014)

Coordinadores:
Leandro Morgenfeld (UBA - CONICET) email: leandromorgenfeld@hotmail.com
Alejandro Simonoff (UNLP - CONICET) email: asimonoff2000@yahoo.com.ar
Julián Kan (UBA - CONICET-UNQ) email: kanjulian76@yahoo.com.ar

Fundamentación:
La historia de las relaciones internacionales, como campo disciplinar, se ha ido alejando de la historia diplomática tradicional, de carácter más acontecimental, y acercando a las innovaciones de las Escuelas Históricas del siglo XX y las diversas disciplinas sociales, con un enfoque más estructural. A pesar de esta evolución se observa la coexistencia de temas tradicionales (de naturaleza estatocéntrica y positivista), con los nuevos retos historiográficos para darles un alcance histórico social.
América  Latina y el Caribe –tanto sus países como la región entera– posee una vasta historia en materia de relaciones internacionales, procesos de integración regional y políticas exteriores. La presente mesa se propone abordar diversos aspectos de la esta historia de las relaciones internacionales latinoamericanas, de los proyectos de integración regional y de la política exterior de los países de América Latina y el Caribe durante los siglos XIX y XX, incluyendo, particularmente, los recientes procesos de integración regional de los últimos años. En ese sentido, y continuando y ampliando la línea iniciada en las XIII y XIV Jornadas Interescuelas, el objetivo será debatir la historia, las interpretaciones y la actualidad de la inserción internacional y regional latinoamericana.


Fecha límite de envío de resúmenes:

Hasta el día 22 de Febrero de 2015 a las 24 horas.

Criterios de presentación:

Los resúmenes tendrán un mínimo de 350 y un máximo de 400 palabras. Deberán
contener los planteos problemáticos del tema a desarrollar. El tipo de
letra es Times New Roman, tamaño 12, interlineado 1,5.

Se admitirá un resumen por persona en forma individual o en co-autoría
(máximo dos coautores).

El procedimiento de envío de los resúmenes será a través del siguiente link:

http://goo.gl/forms/sSdmRyFB3r

Sólo se considerarán presentados los resúmenes subidos a través del link.

XV JORNADAS INTERESCUELAS/DEPARTAMENTOS DE HISTORIA
16 al 18 de septiembre de 2015
Comodoro Rivadavia – Chubut

SEGUNDA CIRCULAR

ORGANIZA:
Departamento de Historia Sede Comodoro Rivadavia, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (U.N.P.S.J.B.)

El Departamento de Historia, sede Comodoro Rivadavia, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, invita a participar de las XV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia que se realizarán en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia del Chubut, entre el 16 y el 18 de septiembre de 2015.

SEDE: Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Comodoro Rivadavia, Chubut.
INFORMES: Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco – Secretaría de Investigación y Posgrado.
Dirección: Ciudad Universitaria – Ruta Provincial Nº 1 s/n – Km. 4 – Comodoro Rivadavia – Chubut.
Tel. (0297) 4557318 – int. 29
www.fhcs.unp.edu.ar 

INFORMACIÓN GENERAL
Se han presentado 113 Mesas temáticas para las XV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia que se adjuntan a esta Circular.
Dada la magnitud adquirida por las Jornadas teniendo en cuenta el número de Mesas temáticas aprobadas, solicitamos a lxs Coordinadorxs se ajusten a los criterios y fechas establecidas en las circulares a fin de permitir una eficaz organización.

PRESENTACIÓN DE RESÚMENES
Se convoca a la presentación de Resúmenes hasta el día 22 de Febrero de 2015 a las 24 horas.

Criterios de presentación:
Los resúmenes tendrán un mínimo de 350 y un máximo de 400 palabras. Deberán contener los planteos problemáticos del tema a desarrollar. El tipo de letra es Times New Roman, tamaño 12, interlineado 1,5.
Se admitirá un resumen por persona en forma individual o en co-autoría (máximo dos coautorxs).
El procedimiento de envío de los resúmenes será a través del link especificado para cada mesa en la página web de las jornadas: http://interescuelas2015.ybsitecenter.com/

Comunicación a lxs interesadxs de la aceptación o rechazo de las propuestas de ponencia por parte de los Coordinadores:
Hasta el 15 de marzo de 2015.

PRESENTACIÓN DE PONENCIAS
Hasta el 17 de mayo de 2015 a las 24 horas. 

Criterios de presentación de las ponencias:
Las ponencias podrán tener un máximo de 40.000 caracteres, en letras times New Roman, tamaño 12, interlineado 1,5. Las citas a pie de página, interlineado simple, con la misma letra y en tamaño 10.

Comunicación a lxs interesadxs de la aceptación o rechazo de las ponencias por parte de lxs coordinadorxs: Hasta el 30 de junio de 2015.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Novedad editorial: "El primer golpe de la CIA en América Latina"

A 60 años del golpe de estado contra Árbenz en Guatemala, que marcó el inicio de la Guerra Fría en América Latina, recomendamos el libro de Ricardo Vicente, que acaba de salir:



martes, 2 de diciembre de 2014

Invitación defensa Tesina: "La ideología y los intereses de la elite dominante argentina manifestados en su política exterior hacia Estados Unidos, 1880-1916"



Universidad de Buenos Aires

Facultad de Ciencias Económicas

Maestría en Historia Económica y de las Políticas Económicas




Tesina

La ideología y los intereses de la elite dominante argentina
manifestados en su política exterior hacia Estados Unidos,
1880-1916.
El caso del panamericanismo moderno

  

Tesista: Adriana B. Rodríguez


Director de Tesina: Dr. Leandro Morgenfeld


Defensa pública:
Miércoles 3 de diciembre, 16 hs

Posgrado FCE-UBA 
Av. Córdoba 2122, segundo piso