miércoles, 4 de marzo de 2015

América Latina le dijo NO al CIADI hace 50 años

Cuando 21 países se opusieron a que el BM crea un organismo de arreglo de diferencias inversionistas-Estados

Recordando el “No de Tokio” cincuenta años después

Robin Broad



Hace cincuenta años, durante la reunión anual de 1964 del Banco Mundial en Tokio, los gobiernos de veintiún países en desarrollo votaron en contra de la creación de una nueva sección del Grupo del Banco Mundial a través de la cual corporaciones extranjeras podrían llevar a juicio a gobiernos y eludir sus sistemas de justicia nacionales. Esta nueva sección del Banco Mundial se llamaría el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). Los veintiún gobiernos incluían a los diecinueve países latinoamericanos presentes, así como a Filipinas e Iraq. [1]
 
El histórico voto fue apodado el “No de Tokio”. [2]  Puede haber sido el voto colectivo más grande en la historia en contra de una iniciativa del Banco Mundial. Y tal vez la única vez que todos los representantes de América Latina votaron “no”.
 
Así que escribo en parte para celebrar que el “No de Tokio” cumple cincuenta años. Pero también escribo porque es hora de reconocer que la historia ha demostrado lo justificado de ese voto de 1964.
 
¿Cuáles fueron los veintiún países que votaron “no”? Permítanme citar al entonces representante de Chile, Félix Ruiz, quien habló en nombre de los países latinoamericanos:
 
“Los sistemas jurídicos y constitucionales de todos los países de América Latina, miembros del Banco, brindan actualmente al inversionista extranjero iguales derechos y protección que al nacional; prohíben la confiscación y la discriminación y establecen que toda expropiación por causa justificada de utilidad pública debe ir acompañada de justa indemnización, determinada, en última instancia,por los tribunales de justicia. El nuevo sistema sugerido daría a un inversionista privado, por la circunstancia de ser extranjero, derecho a reclamar contra un Estado soberano fuera del territorio nacional, prescindiendo de los tribunales nacionales. Esta disposición es contraria a las normas jurídicas tradicionales de nuestros países y, de hecho, establecería un privilegio a favor del inversionista extranjero colocando al nacional en una situación de inferioridad.”[3]
 
En suma, el nuevo sistema era tanto innecesario como injusto.
 
El CIADI siguió avanzando, a pesar de los votos negativos. Cabe señalar que Brasil nunca se sumó, y de hecho no ha aceptado el sistema en ninguna ocasión.
 
Quienes siguen de cerca a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y su mecanismo para resolver disputas tal vez perciban la ironía: una de las reglas fundamentales del avance neoliberal actual hacia una “ultra-globalización”, tal como establece la OMC, es que las regulaciones nacionales deben tratar del mismo modo a inversionistas locales y extranjeros. La ironía, por supuesto, es que la existencia del CIADI parece sugerir que los defensores de la ultra-globalización no consideran problemático que los inversionistas extranjeros reciban un tratamiento privilegiado.
 
A la luz del historial del CIADI durante las décadas siguientes, las críticas al “No de Tokio” fueron proféticas. El CIADI pasó a ocupar el centro de la escena con el auge de los tratados neoliberales de comercio, tanto bilaterales como multilaterales, que empezaron a reproducirse a partir de la década de los años 80. Cuarenta años después de que el primer caso fuese presentado ante el CIADI, en 1978, se han sumado otros 48 sólo durante el 2012.
 
Al mismo ritmo en que se ha multiplicado el número de casos presentados ante el CIADI, se han multiplicado las críticas –en particular por parte de Estados soberanos, pero también cada vez más por parte de abogados especialistas en comercio. Los argumentos son que las reglas del CIADI, en primer lugar, están cada vez más orientadas a favorecer a los inversionistas por sobre el Estado (¿les suena familiar?)  y, en segundo lugar, que son demasiado estrechas en su enfoque en derechos “comerciales” (esto es, el inversor privado extranjero), en vez de cubrir también cuestiones “no comerciales” más amplias. Por ejemplo, ¿no debería un gobierno tener derecho a proteger una cuenca de agua de los efectos destructivos de la extracción de oro? ¿No debería ese gobierno, de hecho, ser recompensado en vez de enjuiciado por el CIADI? [4] ¿Y por qué debería poder el inversor, en tanto que actor no estatal, llevar a juicio al gobierno, mientras que otros actores presumiblemente no estatales como las comunidades afectadas no están siquiera autorizadas a escuchar las presentaciones muchas veces secretas ante el CIADI? (Es cierto: las comunidades pueden presentar testimonio como amicus curiae –si es que encuentran un abogado dispuesto a redactar una a nombre de ellos–. Pero no hay ninguna seguridad de que esos testimonios sean leídos por los abogados  certificados por el Banco Mundial que se ocupan de los casos particulares.)
 
El destacado abogado de comercio George Kahale III causó revuelo recientemente al declarar de manera pública que los tribunales del CIADI, ante los cuales se había presentado algunas veces, son cada vez más parciales en pos de favorecer a los inversionistas extranjeros. Y dado que el CIADI no falla de acuerdo a precedentes legales ni permite apelaciones basadas en revisiones judiciales, no hay forma de corregir dichos fallos.
 
De hecho, al expandirse la cantidad de casos considerados por el CIADI, las críticas verbales han empezado a verse acompañadas por  acciones. Bolivia, Ecuador y Venezuela –todos partes de aquel “No de Tokio” – han abandonado el CIADI;  Sudáfrica está en proceso de establecer una nueva ley de inversiones que permita a las corporaciones extranjeras presentar sus reclamos sólo a las cortes nacionales; Indiaestá llevando a cabo una revisión de sus tratados a la luz de varios juicios de corporaciones;  Indonesia ha anunciado su voluntad de no renovar sus acuerdos bilaterales de inversión;  Australia decidió no incluir estos derechos corporativos en su tratado de libre comercio de 2005 con Estados Unidos. Documentos filtrados de manera reciente sugieren que varios de estos países están intentando al menos reducir los derechos de los inversionistas (y, así, el poder del CIADI) en el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés). Lo mismo puede decirse de países de la Unión Europea—y de manera notoria Francia y Alemania–, que están expresando preocupación por este tipo de normas.
 
Pero, un momento: ¿no se derrumbará la economía global sin estos derechos de los inversionistas y su órgano principal, el CIADI? ¿No desaparecerán las inversiones extranjeras? Bueno, en realidad no. Un caso ilustrativo es Brasil, uno de los destinos favoritos de la inversión extranjera pero también un país que nunca ha aceptado esta clase de normas. Puede hacerse una afirmación más amplia: si los inversionistas extranjeros consideran que están por hacer una jugada riesgosa pueden simplemente recurrir a las empresas de seguros de riesgo. Y, como los inversionistas locales, tienen la posibilidad de recurrir a las cortes nacionales que correspondan.
 
Decir “No” al CIADI es cada vez más urgente. Si el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico y la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión son aprobados, tal como espera el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, el número de casos presentados ante el CIADI seguirá aumentando. Y podemos esperar aún más acciones por parte de los inversores, propensos a demandar a gobiernos no sólo por expropiaciones directas (el propósito original del CIADI) sino también por formas “indirectas” de expropiación como las regulaciones ambientales o sociales que puedan reducir sus futuros márgenes de ganancia.
 
Así que aquí va un llamado a los veintiún países que con toda razón dijeron “No” en Tokio hace cincuenta años. Celebremos este aniversario exigiendo a los actuales gobiernos que se retiren del CIADI  pues pone en riesgo la democracia, la justicia y el bien común.
 
Para tomar prestado un slogan que viene al caso: Cincuenta años son suficientes.
(Traducción de Víctor Goldgel)
 
- Robin Broad es Profesora en Desarrollo Internacional en la Escuela de Servicio Internacional de la American University en Washington, D.C.
 
Notas
 
[1] Los países que votaron “no” fueron los siguientes: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Iraq, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Filipinas, Uruguay y Venezuela. Fuente: Antonio R. Parra, The History of ICSID (Oxford: Oxford University Press, 2012), pp. 66-67.  <DOI: 10.1093/acprof:oso/9780199660568.001.0001>
[2] Ver Andreas F. Lowenfeld “The ICSID Convention: Origins and Transformation” Georgia Journal of International and Comparative Law, (2009) 38, pp.47-62; y Fiezzoni, Silvia “The Challenge of UNASUR Member Countries to Replace ICSID Arbitration,” Beijing Law Review, (2011) 2, pp. 134-144.
[3] Extracto de la declaración de Felix Ruiz, Gobernador por Chile, el 9 de septiembre de 1964  en Tokio, citado en: Parra, Antonio R. The History of ICSID, Oxford: Oxford University Press, 2012, p.67.  <DOI: 10.1093/acprof:oso/9780199660568.001.0001>. Ver también pp. 66-68. Versión en español: http://bit.ly/1BuJkAb
[4] Este no es un ejemplo hipotético. Ver los documentos relativos al caso del CIADI Pac Rim Cayman Islands vs Republic of El Salvador, que le ha costado al gobierno de El Salvador más de  12 millones de dólares sólo por este juicio.
 

domingo, 1 de marzo de 2015

Se retomaron las negociaciones Cuba-EEUU en Washington: entrevista a la representante de la isla

Josefina Vidal conversa con la prensa que asistió a las conversaciones en Washington. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Josefina Vidal: El respeto fue la clave del éxito que condujo a los anuncios del 17D


Josefina Vidal conversa con la prensa que asistió a las conversaciones en Washington. 

Poco después de las conferencias de prensa que dieron por terminadas las conversaciones entre los gobierno de Washington y La Habana en la capital estadounidense, Josefina Vidal conversó informalmente con los periodistas cubanos que asistimos a este encuentro.
La Directora General de Estados Unidos de la Cancillería cubana trae la sonrisa fresca, la calma con la que ha hablado unos minutos antes en el Departamento de Estado. De pie, en el salón de la Oficina de Intereses de Cuba acondicionada como sala de prensa -la primera vez que ocurre en muchísimos años-, contesta ahora todas las preguntas que nos hacíamos en esta jornada, y aquellas que surgieron al calor de la conversación con la que cierra nuestra presencia en Washington.

Diferencia entre establecer relaciones diplomáticas y abrir las embajadas

Cuando revisas la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas no hay una receta sobre cómo se restablecen relaciones, cómo se abren embajadas. Hemos estudiados distintas experiencias y hay de todo.
Hay procesos que han comenzado con la apertura de una oficina de contacto, que en nuestro caso no sería necesario porque ya tenemos Oficinas de Intereses. Se da luego el paso de restablecer las relaciones diplomáticas precedidas de un anuncio, como sucedió en el caso nuestro, en el que primero los presidentes o algún otro funcionario de alto nivel hacen el anuncio y dan a conocer el acuerdo de restablecer relaciones y después es que viene el paso formal del restablecimiento de las relaciones mediante un intercambio de notas o de cartas.
En algunos lugares ocurre todo al unísono: en ese mismo acto de formalización se restablecen las relaciones y se decide la apertura de las embajadas. Sin embargo, hay muchos países en los que ha ocurrido el restablecimiento y, unos meses después, la apertura de las embajadas. Por tanto, no hay una receta.
Ciertamente abunda como experiencia, como práctica que se restablezcan relaciones y se abran embajadas simultáneamente, en el mismo momento. Pero estos procesos se pueden hacer por separado.
En el caso nuestro vemos que hay dos asuntos que hemos planteado y que consideramos importante resolver antes de dar esos dos pasos. Está el tema de la exclusión de la lista terrorista, que nosotros vemos asociado al acto de restablecimiento como tal; y está el de la situación bancaria de la Oficina de Intereses de Cuba, más asociada al funcionamiento de una misión diplomática. Por tanto, a nuestro modo de ver no es necesario meterlo todo en un paquete porque si, por ejemplo, dentro de algunas semanas nosotros recibimos alguna noticia satisfactoria en relación con el tema de la exclusión de Cuba de la lista Terrorista, creo que ya podremos estar listos para entonces empezar a conversar sobre cómo formalizar el restablecimiento de las relaciones.
A lo mejor se recibe esa noticia y no necesariamente EEUU ha encontrado una solución al tema bancario de la Oficina de Intereses. Y perfectamente en un escenario de esa naturaleza se pudiera decir: “OK, se restablecen las relaciones” y las aperturas de las embajadas se difieren en el tiempo, hasta que se creen las condiciones apropiadas para el funcionamiento de la nueva misión.
Por eso tratamos de separar, porque no están ambos asociados al proceso de restablecimiento. Uno tiene que ver más con el funcionamiento de la misión diplomática.

¿Abrirán las embajadas antes del 10 de abril?

Sin embargo, Jacobson hoy aseguró que antes del 10 de abril –inicio de la Cumbre de las Américas en Panamá- van a estar abiertas las embajadas. ¿Usted comparte esa percepción?
Si ella dijo eso, evidentemente a lo mejor ellos tienen razones para pensar que para esa fecha se habrá resuelto la situación bancaria, que es lo que estaría más vinculado a la apertura formal de una embajada.
Nosotros sabemos que el Departamento de Estado y el gobierno de EEUU están trabajando, como yo lo dije, en los dos temas que han sido una preocupación para Cuba desde el mes pasado cuando nos reunimos. Eso (las declaraciones de Jacobson) pudieran interpretarse como un síntoma de que a lo mejor, como resultado de ese trabajo que ellos nos dicen que están haciendo, piensan que pudieran tener algo concreto que ofrecer para ese fecha.

Los escollos más importantes en las negociaciones de hoy

-Jacobson se refirió a grandes problemas entre Cuba y EEUU que se pusieron sobre la mesa, pero ellos mantienen que siguen comprometidos con la reapertura de las embajadas. ¿Cuáles fueron los escollos más importantes en el diálogo?
No sé si ella incluyó en esa categoría los dos problemas que mencioné, la exclusión de Cuba de la lista terrorista y la solución bancaria para nuestra oficina. Por supuesto, seguimos abordando un tema que es la interpretación que ambos países hacemos sobre lo que plantea la Convención de Viena en relación con las funciones de una misión diplomática y la conducta que deben seguir los funcionarios. Creo que ahí hay interpretaciones un poco diferentes.
Hoy avanzamos un poquito más para que cada parte conozca cómo interpretamos esto y a qué aspiramos, con vistas a que, cuando se restablezcan las relaciones y se abran las embajadas, estemos realmente teniendo como un nuevo punto de partida, para comenzar sobre bases radicalmente distintas a lo que han sido hasta el día de hoy las relaciones a ese nivel entre nuestros dos países.

Reuniones de expertos en Cuba

Traté de explicar hoy que una cosa no tiene que ver con la otra: podemos estar trabajando en función de solucionar todo lo que debe ser resuelto para restablecer relaciones y abrir las embajadas y, al mismo tiempo, en un plano paralelo trabajar en temas de interés común. Esa siempre ha sido una posición de Cuba, y nosotros pensamos firmemente que tenemos muchas oportunidades de las cuales beneficiarnos por nuestra cercanía, por la visión que tenemos sobre algunos temas vinculados a las Seguridad Nacional. Y no es nuevo. Desde hace dos o tres años ya nosotros habíamos iniciado un grupo de conversaciones a nivel técnico, entre expertos, pero entre los expertos de gobiernos, de reuniones oficiales, sobre muchísimos temas de interés común.
Enumeré hoy algunos como la seguridad de la aviación, la seguridad aérea, la prevención y las respuestas a derrames de petróleos en alta mar en operaciones de perforación en aguas profundas; el correo postal, un tema abierto desde el 2009; la trata de personas; la prevención de fraude migratorio –el fraude de documentos-. Todos son temas en los que hemos estado trabajando desde antes, pero hoy precisamos algunos detalles sobre otros temas.
Hay temas nuevos que se abrirán próximamente. Ahí tenemos una reunión entre científicos del gobierno de Cuba y de EEUU sobre áreas marinas protegidas. Acabo de participar en La Habana en una reunión sobre cartas náuticas e hidrografía. Vamos a estar recibiendo delegaciones de EEUU para hablar sobre las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones. Vamos a iniciar el diálogo que Cuba propuso sobre Derechos Humanos. Próximamente una delegación de expertos cubanos debe venir a Washington para hablar de la expansión de los servicios aéreos entre ambos países.
Hay una lista interminable de posibilidades para seguir ampliando nuestro diálogo a nivel técnico y a nivel oficial, para establecer una comunicación más estrecha con al aspiración de llegar a mecanismos de cooperación en varios de temas.
En el año 2002 propusimos un acuerdo sobre el tema, retomamos esa propuesta en el 2010 y es un tema en el que yo espero que próximamente podamos empezar a conversar. Hemos estado intercambiando algunas ideas sobre este asunto, porque ya tenemos una experiencia positiva en colaboración de casos con resultados beneficiosos para ambos países. Hay una oportunidad en los próximos meses para iniciar una conversación más formal en este tema.

Telecomunicaciones

Específicamente en el tema de las telecomunicaciones, ¿la parte norteamericana ha manifestado su voluntad de cooperar con las instituciones gubernamentales cubanas y las empresas que son de propiedad estatal en este sector en Cuba?
Es un tema que hay que verlo desde dos ángulos. Está la cuestión empresarial, que sigue su curso sin participación directa de los gobiernos, aún y cuando los gobiernos tienen algunas decisiones que tomar, para aprobar algún tipo de negocios en esta área.
Por ejemplo, ya había dicho en enero que la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, está abierta a sostener intercambios de naturaleza comercial con contrapartes y empresas norteamericanas. De hecho ya la semana pasada, una empresa mediana, IDT, anunció que ha logrado un acuerdo con ETECSA dirigido a restablecer las comunicaciones telefónicas directas entre Cuba y Estados Unidos.
Esto es un contrato que ya está preliminarmente acordado entre ambas partes, pero que ahora debe ser aprobado en Estados Unidos por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que es una entidad gubernamental. Pienso que en los próximos días vamos a tener un resultado concreto de cuál es la opinión de esa agencia del gobierno norteamericano en relación con esto.
En paralelo, cuando digo intercambios oficiales en las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, me estoy refiriendo a que hay un interés del Departamento de Estado en visitar Cuba. El Departamento de Estado tiene una división que se encarga de esos asuntos, para promover el uso de las tecnologías. Ellos han manifestado interés en visitar Cuba, y esa es una de las visitas que se podrían concretar en las próximas semanas.

Líneas aéreas Cuba-USA

En lo relativo a la transportación aérea, ¿se refiere sólo a los vuelos charters o al establecimiento de líneas aéreas?
Sí, la idea es empezar a conversar sobre cómo podemos pasar de esto que tenemos hasta hoy, que son operaciones de vuelos charter a vuelos de naturaleza regulares comerciales. Por supuesto, estamos hablando del inicio de esta conversación. Estas negociaciones siempre toman tiempo, ustedes saben que son negociaciones donde se hace valer el principio de reciprocidad. No sólo serían vuelos de aquí hacia allá, sino también de Cuba a los Estados Unidos, por tanto sería un proceso que lleve algún tiempo. Pero yo creo que lo importante es dar el primer paso de un tema que, hasta ahora, no había estado en las agendas de ninguno de los dos países.

Encuentros en Washington

Usted anunció ayer que iba a tener un grupo de encuentros acá en Washington, aprovechando su estancia… ¿Cuál ha sido el saldo?
Bien. Positivo. Nos reunimos con miembros del Congreso de Estados Unidos que han tenido un interés de larguísima data por mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Alguno de ellos han tenido un papel protagónico en los resultados de los últimos meses, por tanto era nuestro deber, cuando vinimos a Washington por primera vez después del 17 de diciembre, hacer una visita de cortesía a esos miembros del Congreso que tan infatigablemente trabajaron durante muchos, muchos, muchos años para vivir este momento y la posibilidad de un acercamiento real entre nuestros países.
Y me reuní con representantes del sector empresarial. Algunos de ellos han visitado Cuba, otros están a punto de hacerlo. Tienen mucha curiosidad por conocer Cuba, por saber cómo funciona Cuba y traer un poco de información para Estados Unidos y ver qué posibilidades hay de concretar algún tipo de operación empresarial o comercial a partir de las regulaciones que se publicaron en Estados Unidos para modificar la implementación de algunos aspectos del bloqueo.

Visitarán Cuba funcionarios del Departamento del Tesoro y de Comercio

Usted ha hablado de la posibilidad que tiene Obama de avanzar hacia la flexibilización del bloqueo. ¿Alguno de estos temas se ha hecho llegar a la parte norteamericana?
Sí, lo hemos hablado. De hecho olvidé decir, que entre las visitas que nosotros debemos recibir próximamente en Cuba está una de los Departamentos de Estado, de Comercio y del Tesoro, para que puedan reunirse no sólo con el MINREX, sino con otros Ministerios en Cuba, con los bancos cubanos. Nuestras instituciones necesitan más detalle, mas información, mas claridad, sobre las regulaciones publicadas, cuál es su real alcance y qué se puede hacer con vista a llevar a vías de hecho algún tipo de negocio o de operación concreta.
Me parece que es una visita importante, porque hay dudas, hay preguntas. Siempre el marco regulatorio para comprenderlo es complicado. Hemos hecho un intento a través de nuestros abogados de tener este tipo de clarificación, pero nada mejor que el contacto directo entre esas personas que estuvieron encargadas de redactar las regulaciones y las personas que en Cuba tentativamente estarían involucradas en la concreción de esas operaciones para saber, desde un inicio, cómo podemos trabajar, qué se puede hacer y cuáles son los límites que todavía tenemos que vencer.

El tono de las conversaciones en Washington

Hay un cambio en la atmósfera general de las conversaciones, del tono, del lenguaje que se usa.
Y se nota mucho más cuando se compara con épocas pasadas, como la época en que yo estuve aquí, en pleno comienzo del gobierno de Bush. Esa etapa fue realmente un proceso acelerado de deterioro de lo poco que se había logrado hasta ese momento al final del gobierno de Clinton.
Evidentemente, hay un interés por tener una actitud distinta, una actitud respetuosa, no podía ser de otra manera.
El respeto fue la clave del éxito que condujo a los anuncios del 17 de diciembre, y yo creo que de ambas partes hemos hablado con mucha franqueza -debo decirlo-, con mucha honestidad, que a nosotros nos caracteriza mucho, bastante.
Con mucha libertad hemos hablado cada cual de lo que pensamos, pero yo debo reconocer que con absoluto respeto, y de manera educada, civilizada, han sido conversaciones de un alto nivel profesional.
La señora Jacobson dijo que le complace seguir conversando con usted. ¿Piensa lo mismo?
Si claro, a ella la conocemos ya desde hace tres o cuatro años, y creo que ha sido importante la experiencia acumulada para llevar adelante estas conversaciones.
¿Facilita eso también?
Sí, claro, conocer a las personas siempre facilita

viernes, 6 de febrero de 2015

Presentación seminario: "Estados Unidos-Cuba: un giro histórico que impacta sobre toda América Latina" (CLACSO, 2015)




Seminario 1513 – Estados Unidos-Cuba: un giro histórico que impacta sobre toda América Latina

Cátedra: CLACSO

Coordinadores:
- Dr. Leandro Morgenfeld (Doctor en Historia, Profesor de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del CONICET, Argentina).
- Dr. Luis Suárez Salazar (Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, Cuba)
- Dr. Max Paul Friedman (American University, Estados Unidos)


Inicio: 04/05/2015 | Inscripción: 09/02/2015 al 19/04/2015
 
Carga horaria: (12 semanas) 48 horas de trabajo con profesor y 120 horas de dedicación total



Informes e inscripción: CLACSO
 

 

jueves, 5 de febrero de 2015

Se recalienta la relación con Estados Unidos por el caso Nisman? Carta de Cecilia Nahón al Congreso

Dura carta de la embajadora argentina al congreso de EE.UU.

Las reacciones en el exterior
Advierte que si envían una misión para investigar la muerte de Nisman “violarán la soberanía argentina”.


La embajadora argentina ante la Casa Blanca, Cecilia Nahón lo dejó en claro en una carta dirigida al Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de diputados de Estados Unidos. Si el Congreso estadounidense decide enviar una delegación de legisladores a Buenos Aires para informarse sobre la muerte de Nisman –como se especulaba en Washington hace unos días– el gobierno de Cristina Kirchner lo considerará una “intervención” de EE.UU. en los asuntos internos de nuestro país y una violación a “nuestra soberanía nacional”. Mas aún, Nahón llamó personalmente a un staffer del Comité de Relaciones Exteriores para advertirle que Argentina no tolerará la intervención de EE.UU. en la investigación de la muerte de Nisman. Ante el gran azoro del staffer, Nahón le repitió el contenido de su carta.
La actitud de la embajadora no sorprendió a quienes conocen bien la evolución de la situación en Argentina. De hecho, en Washington hay conciencia de que cualquier gesto dramático que se haga a favor de que la investigación sobre el caso Nisman sea “imparcial” y “transparente” como todo el mundo desea, el kirchnerismo intentará capitalizarlo en su favor levantando la bandera nacionalista. Y eso permitirá distraer la atención de lo que verdaderamente importa: lo ocurrido a Nisman y la denuncia que había presentado ante la justicia acusando a Cristina y al canciller Héctor Timerman de intentar encubrir a los iraníes acusados del atentado contra la AMIA.
Pero la experiencia con Chávez no fue en vano. Y desde hace mucho que el gobierno de Obama se abstiene de reaccionar enérgicamente frente a lo que consideran “provocaciones” del Gobierno de Kirchner o simplemente “disparates”.
De hecho, si bien trascendió periodísticamente que un grupo de legisladores estadounidenses preocupados por la muerte de Nisman estaban por viajar a a la Argentina, en realidad el viaje será realizado sólo por staffers de los congresistas. Es decir, se trata de una misión de perfil muy bajo.
En efecto, durante la semana del 16 de febrero, dos asesores republicanos y dos demócratas mantendrán entrevistas oficiales y no oficiales para reunir información sobre lo ocurrido con Nisman y también sobre la situación política en Argentina, particularmente agitada en un año electoral, para eventualmente organizar una audiencia sobre Argentina en el Congreso.
De hecho, la muerte de Nisman ya apareció durante la audiencia que presidió el presidente del subcomité del Hemisferio Occidental, el republicano Jeff Duncan, el miércoles por la tarde. El tema de la audiencia era la “Importancia de nuestra región para Estados Unidos” Pero uno de los testigos invitados a participar en la audiencia, Bonnie Glick de Meridian International Center, aprovechó su presentación para hablar in extenso sobre la Argentina.
“El liderazgo de Cristina Kirchner es tan corrupto que ahora parece que, en complicidad con Irán, Kirchner puede estar detrás del asesinato del fiscal Alberto Nisman, el día en que iba a testificar sobre su investigación relacionada al atentado a la AMIA en que 85 miembros de la comunidad judía murieron” dijo Glick.
Es sabido que los fondos buitres han aprovechado todos los errores del gobierno argentino para denigrar al país en el Congreso de Estados Unidos. Esta vez, sin embargo, han permanecido en silencio. Creen que no es adecuado explotar algo tan terrible como lo es la muerte de Nisman. 

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El gobierno argentino hace gestiones para intentar que el Capitolio "no se "inmiscuya" en la investigación

Por Silvia Pisani  | LA NACION

WASHINGTON. - El estratégico Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes dio una nueva vuelta de tuerca sobre su interés en la "misteriosa muerte" del fiscal Alberto Nisman al vincularlo con las "peligrosas actividades" de Irán en la región y los "interrogantes que abre" la relación entre el gobierno de Teherán y el de Cristina Kirchner.
El gobierno argentino no quiere "interferencias" de otros países en el caso e hizo gestiones para intentar evitar la posibilidad de que asesores de legisladores viajaran a nuestro país para informarse sobre el tema.
Pero, aunque le desagraden, no puede evitar las crecientes expresiones de inquietud que el caso genera en este país y en otros. Eso volvió a quedar de manifiesto en la reciente reunión del subcomité de Representantes que mira la relación con América latina, convocada para repasar "el interés estratégico de los Estados Unidos en la región".
En la misma ocasión, un experto del Instituto de Estudios Estratégicos para las Fuerzas Armadas, Evan Ellis, sostuvo que "la sospechosa" muerte el mismo día en que debía testificar sobre su acusación contra la presidenta Cristina Kirchner "abre interrogantes inquietantes sobre la relación actual" entre ese gobierno y el de Irán.
Urgen a que el Gobierno se comprometa con una investigación clara de lo ocurrido
Fue la primera vez que en el comité se escuchó claramente esa asociación. Con la presencia de expertos y panelistas, los legisladores que lo integran evaluaron la política regional, ocasión en que plantearon las dudas que abre esa muerte y urgieron nuevamente al gobierno de Kirchner a que se "comprometa" con una investigación clara y total de lo ocurrido.
También usaron la muerte para hacer algo de política interna y, en el caso de los republicanos, reprocharle a la Casa Blanca del presidente Barack Obama que no sea más activo ante los riesgos regionales.
Por caso, tras reflexionar sobre la "misteriosa muerte del fiscal Nisman", el presidente de ese grupo de trabajo, el republicano Jeff Duncan, señaló la "importancia de estar alerta" ante las actividades de Irán en la región.
Llamó a tener esa posición, "en lugar de optar por la actitud de la Casa Blanca, que fue ignorar la preocupación" que esa presencia genera entre legisladores, reprochó Duncan, con un dardo para la administración de Obama.
Nisman trabajó valientemente para exigirle cuentas a Teherán por el atentado
"Nisman trabajó valientemente para exigirle cuentas al gobierno de Teherán por el atentado de la mutual judía AMIA", y eso llevó a que "su meticuloso trabajo revelara las operaciones iraníes en la región", añadió el legislador por Carolina del Norte. Para Duncan, la muerte de Nisman genera "enorme preocupación" de cara a "la creciente presencia de Irán" en América latina, por lo que llamó a estar "más vigilantes" que nunca.
Desde el bloque demócrata, el diputado Albio Sires calificó como "un verdadero shock" el deceso del fiscal especial y clamó una vez más para que el gobierno argentino "se comprometa" con una investigación clara sobre lo ocurrido.
En igual sentido volvió a expresarse la legisladora por Florida Ileana Ros Lehtinen, a la vez que se mostró "convencida de que el Comité no cejara en su empeño para mantener abierto el reclamo de investigación y esclarecimiento de la muerte.
En el turno de exposiciones de panelistas especialmente invitados, un experto en cuestiones de América latina para el Centro de Estudios Estratégicos de las Fuerzas Armadas trazó un vínculo entre lo ocurrido y la naturaleza de la relación entre el gobierno argentino y el de Irán. "Esa sospechosa muerte, el mismo día en que debía presentarse en el Congreso, abre perturbadores interrogantes sobre la actual relación" entre ambas administraciones, dijo Evan Ellis.