martes, 26 de julio de 2016

Novedad editorial: "Mercados en común. Estudios sobre conexiones transnacionales, negocios y diplomacia en las Américas (siglos XIX y XX)" (El Colegio de México)



Mercados en Común. Estudios sobre Conexiones transnacionales, Negocios y Diplomacia en las Américas (siglos XIX y XX), co-editado por Maria-Aparecida Lopes y María Cecilia Zuelta, México, El Colegio de México, 2016. 

A partir de un simposio realizado en Argentina en el marco de la Conferencia Latinoamericana de Historia Económica (CLADHE) en 2012, y de posteriores discusiones, en México, se elaboró este libro colectivo, con 14 capítulos, de Marc Basia-Miró, Anna Carreras-Marías y Agustina Rayes, Maria-Aparecida Lopes, Paolo Riguzzi, Luis Anaya Merchant, Isabel Avella Alaminos, Octavio Herrera Pérez, José Lannes, Fabián Herrera León, Stefano Tijerina, María Cecilia Zuleta, Julio E. Moreno, José Antonio González Pizarro, María Cecilia Míguez y Leandro Morgenfeld, y Rito Bertoni y Emiliano Traverso. 
 

El libro cuenta con dos partes, una primera denominada "Flujos, Mercados y Negociaciones de Comercio" y una segunda, "La diplomacia: dinámicas y actores". 


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Con María Cecilia Míguez, participamos con este capítulo: "Contratos petroleros, intervención estatal y Santo Domingo: Tres puntos de tensión en las relaciones Argentina-Estados Unidos durante el gobierno de Illia (1963-1966)".  

Acá pueden leer la introducción al mismo


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lunes, 25 de julio de 2016

Leandro Morgenfeld: “A días de los Juegos crece la inestabilidad en Brasil”

Leandro Morgenfeld: “A días de los Juegos crece la inestabilidad en Brasil”

 

Leandro Morgenfeld: “A días de los Juegos crece la inestabilidad en Brasil”

Notas.org.ar
 
Leandro Morgenfeld, en una entrevista radial del programa Te quiero, de AM750, analiza la situación en Brasil a pocos días del inicio de los primeros Juegos Olímpicos con sede en América latina. Amenazas terroristas, Río de Janeiro militarizada, campaña contra Lula que va primero en las encuestas de intención de voto e inestabilidad política creciente.

- ¿Cómo viste Brasil en la previa de los Juegos Olímpicos y qué opinás del hecho de que haya políticos admitiendo públicamente que va a ser complicado garantizar la seguridad, a partir de lo que se dieron de baja 20 mil reservas en Río de Janeiro?

– Bueno, lo primero que hay que decir es que Brasil aún no sale de esa crisis económica que empezó a principios del año 2015 y sufre por segundo año una brutal caída de su Producto Bruto Interno, a lo que se le suma la crisis política que se profundizó cuando el Congreso aprobó esa suerte de golpe institucional que apartó a Dilma Roussef del cargo. Y todavía sigue sin resolverse el juicio político. De hecho se iba a resolver ahora a principios de agosto, durante los Juegos, con lo que implicaba sumarle a todo este complejo panorama internacional una agudización del conflicto interno.
Bueno, el Congreso, un poco con esas tácticas y maniobras espúreas a las que tiene acostumbrada a la sociedad brasilera, decidió patear la decisión para después de la competencia, incluso para que el gobierno interino de Michel Temer de alguna manera pueda capitalizar políticamente el evento.
Y Brasil llega en una situación muy particular. Yo estuve la semana pasada en San Pablo y Folha de Sao Paulo, que es uno de los diarios más influyentes, puso en tapa una encuesta que mostraba que más de la mitad de los brasileros piensa que hacer los Juegos en Brasil era perjudicial para el país en general. Es decir, los primeros Juegos Olímpicos sudamericanos están generando en los locales más críticas que apoyos.

- ¿Por qué?

– Acuérdense de que cuando Lula anunció primero que habían ganado la elección para ser sede del Mundial de Fútbol 2014 y en seguida los Juegos Olímpicos, era como una demostración del poderío económico y político de Brasil. Brasil había desplazado a Gran Bretaña como la sexta economía del mundo… Era Brasil potencia.
Bueno, hoy Brasil está sumido en una crisis política, económica y social -como buena parte de los países emergentes a nivel mundial- y con un presidente interino como Temer, que lleva dos meses en su cargo y que no puede salir a la calle, que no hace actos públicos porque al lugar donde va lo chiflan, le hacen escraches y manifestaciones. Es decir, no sé si el viernes 5 de agosto, cuando se abran los Juegos, se va a animar a ir al Maracaná, donde puede ser objeto de una silbatina importante, como la que recibió Dilma cuando fue al Mundial.

- Estuvimos viendo algunas informaciones acerca de que Lula sigue creciendo en las encuestas en Brasil. ¿Hoy Lula tiene chances serias de ganar las próximas elecciones?

– Lo primero que hay que decir es que esa gran resistencia que hubo después del golpe hoy está cediendo. Aunque hay un movimiento de ocupación de ministerios culturales, hay un movimiento en la calle de resistencia y las organizaciones sociales como la Central Única de Trabajadores (CUT), el Movimiento de los Sin Tierra y el de los Sin Techo, plantearon que van hacia un proceso largo de resistencia. La estrategia que van a tener (todo el mundo da casi por descontado que Dilma va a ser destituida) el Partido de los Trabajadores (PT) y otras organizaciones como la Rede Sustentabilidade (REDE), de Marina Silva, es que se adelanten las elecciones para este año. Y allí el gran temor del establishment que apoya al gobierno de Temer es que Lula sigue primero en todas las encuestas.
Por eso en las últimas semanas hay un avance judicial muy fuerte, no sólo contra Dilma sino también contra Lula. Lograron que quien era el publicista y principal asesor de Lula, Joao Santana, se acogiera a lo que llaman ellos “delación premiada”. Y hay que tener en cuenta que todo el sistema político está muy podrido en Brasil, tiene financiamiento espúreo todo.
Temer perdió tres ministros en los primeros meses por estar implicados en la operación Lava Jato y tiene a más de la mitad de su gabinete por ser procesado. Ahora que Joao Santana se acogió a esta delación premiada va a acusar para arriba y por lo tanto no hay que descartar que Lula termine preso. En el último fin de semana los principales editorialistas de los diarios principales, que son todos anti Lula, están avizorando que se avance hacia un encarcelamiento directo del ex presidente.
Por lo tanto vamos a tener meses de muchísima inestabilidad y si hubiera elecciones efectivamente creo que va a haber una polarización entre Lula y alguno de los partidos del orden. Creo que eso es lo que quieren evitar a toda costa y que Temer pueda estar en el poder dos años y medio más para llegar a las elecciones con una situación económica no tan calamitosa como la que hay ahora. Tiene menos del 2% de intención de voto el actual presidente interino.
En cuanto al tema del terrorismo, la semana pasada detuvieron, con un show mediático importante, a diez musulmanes que a través de las redes sociales dijeron que iban a preparar algún tipo de atentado. Pero hoy ya estaba leyendo que el mismo juez que ordenó la detención estaba diciendo que son amateurs y que ninguna célula terrorista medianamente creíble va a andar buscando por las redes sociales cómo comprar un fusil AK47 o cómo entrenarse en acciones de tiro cuando faltan menos de dos semanas para el inicio de los Juegos Olímpicos.
Pero como cualquier loco puede decir que actúa en nombre del Estado Islámico y los ojos del mundo van a estar en los Juegos no se puede descartar que alguien intente algo. Por eso movilizaron 80 mil efectivos de seguridad, de los cuales 67 mil van a estar en Río de Janeiro, que va a ser la zona más militarizada del mundo a partir de la semana que viene.

- Y hablando justamente de locos, también linkear con lo que sucede en otros lugares, donde hubo mayor repercusión por atentados de locos que por hechos cometidos efectivamente por el ISIS.

– Claro. Por un lado tenemos al ISIS que sigue operando. Esta semana con un atentado con más de 80 muertos y 200 heridos en una manifestación chiita en Kabul, Afganistán, y en la zona en que ellos controlan, fundamentalmente reducida a un sector de Irak y de Siria. Por supuesto, como es en esa zona lejana impacta menos en la opinión pública. Se habló más del reciente atentado en Alemania, cometido por un inmigrante sirio que no consiguió asilo político y que causó algunos heridos que del atentado en Kabul.
Por ejemplo, el atentado de Munich lo cometió un chico desequilibrado, sin relación con el terrorismo islámico. Y aunque ahora ni siquiera es el momento histórico en que más víctimas ha producido el terrorismo, la singularidad es que hoy atacan cualquier tipo de objetivo, no sólo militares sino civiles, buscando un fuerte impacto mediático. Y lo otro es la acción de las nuevas formas de comunicación, de las redes sociales, con lo que estos atentados se transmiten casi de forma instantánea generando por un lado una paranoia desmedida y dando argumentos a quienes quieren generar una sociedad del hiper control, hiper securitaria e hiper militarizada.
Esto me parece muy sospechoso. En las últimas horas escuchamos incluso al gobierno de Macri, a Patricia Bullrich, diciendo: “Tenemos miedo de posibles atentados terroristas en la Argentina”. Y eso es lo que se utiliza para justificar que las Fuerzas Armadas, en contra de lo que dice nuestra Constitución Nacional, se involucren en cuestiones de seguridad interna o, algo mucho peor, que se habilite una base militar para los Estados Unidos. Que es lo que se está negociando. En la Triple Frontera, con la excusa del terrorismo, y en Ushuaia con la excusa de desarrollar investigaciones científicas en la Antártida.

"Apetito de negocios, propósito de la política exterior", por Diana Tussie y Nicolás Comini

Macri en el Foro Económica de Davos, en enero 

 

Apetito de negocios, propósito de la política exterior


Por Diana Tussie * y Nicolás Comini **
Página/12

 
Un giro de época signa hoy la política exterior. En abril “se cerró” el problema con los fondos buitres y se pagaron $ 9350 millones de dólares. El pago devuelve a Argentina al mercado financiero internacional y la convierte en una plaza apetecible. Hoy la firma de TLCs y la ponderación de los diferentes miembros de la comunidad internacional según su funcionalidad a la hora de concretar sociedades de negocios monopolizan la alta agenda bilateral y multilateral tal como quedó expresado ni bien el Presidente volvió de su gira europea tratando de insuflar optimismo sobre las inversiones. Este giro se expresa a partir dos ejes: los socios elegidos para insertarse en el sistema global; y la agenda priorizada para vincularse con esos socios.
Cambiemos defiende como mantra la idea de desideologizar la política exterior a la hora de definir sus socios internacionales. “Todos son bienvenidos” suele ser una frase habitual en los funcionarios del Ejecutivo. En ese sentido, es innegable el incansable ir y venir de Susana Malcorra en su carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas. Ha visitado desde Washington a Beijing, y desde Bruselas hasta Moscú y La Habana. También ha recibido autoridades de países de todos los continentes. El gobierno se ha esforzado por imprimirle a la administración nacional “sellos de calidad” de organismos multilaterales como la OCDE, el Banco Mundial o el FMI. Por su parte las demás carteras estatales han venido sumándose en algunos casos a esas comitivas, mientras que en otros han intentado evitar la injerencia del Palacio San Martín en sus respectivas áreas. Defensa y Seguridad siempre son casos paradigmáticos.
La mentada “desideologización” va de la mano de una estrategia de inserción internacional de círculos concéntricos que empiezan por América Latina, siguen por Estados Unidos, la UE, China y Rusia y van cerrándose con el resto del mundo. Pero la retórica de los hechos evidencia otras prioridades en la definición de las agendas.
La visita de Obama dejó en claro que Washington es el socio estratégico de Cambiemos. Es una relación de amplio espectro que incluye cuestiones educativas, culturales y científicas, pero se concentra en inversiones y lucha contra el narcotráfico. Ambas dimensiones se retroalimentan ya que la segunda implica necesariamente venta de equipamiento, capacitación, doctrina y otras yerbas. Va de la mano con el proceso de militarización de las fuerzas de seguridad y de securitización militar, evidente en el proyecto de reforma del decreto reglamentario de la ley de defensa nacional que circula por los pasillos del Edificio Libertador y del Congreso. En este punto, Rusia también pone un pie, lo que quedó claro en la reciente visita del jefe del Ejército ruso y los anuncios de la cartera de Julio Martínez del avance en la cooperación en la lucha contra el terrorismo, actividad vetada normativamente para los militares argentinos.
La UE sigue siendo, como siempre, clave como potencial fuente de inversiones. Desde el inicio de la gestión, se planteó el objetivo de reiniciar las conversaciones con el bloque y de “restablecer” relaciones supuestamente interrumpidas con países como Italia, Alemania o Francia; claro, por culpa del “episodio de confiscación de YPF a Repsol”, “un hecho ilegal, mal hecho”. El acuerdo de libre comercio –por ahora, vía el Mercosur– es prioridad para Cambiemos. Por eso se han pedido disculpas al empresariado español, se ha ponderado explícitamente el modelo de ajuste de Rajoy, e incluso –en tiempos pre Brexit– se le ha asegurado a Gran Bretaña que el tema Malvinas podía ser “encapsulado”. Este punto es fundamental para Malcorra, que requiere que ninguno de los cinco miembros del Consejo de Seguridad con poder de veto aplique ese recurso a su candidatura. China también es uno de ellos, y la relación ha pasado de iniciarse con tensión por la supuesta solicitud de revisión de acuerdos –sobre todo energéticos y militares– ha constantes viajes de altos funcionarios para garantizar los flujos comerciales y el apoyo político.
¿Cómo queda ubicada América Latina en este esquema de prioridades? Si bien Malcorra visitó prácticamente todos los países de la región (incluyendo Ecuador, Bolivia y Cuba) no estuvo en Caracas, donde ni siquiera ha designado embajador. Argentina también fue clave para evitar que Venezuela asumiera la presidencia pro témpore del Mercosur. Los países vecinos son ponderados según su funcionalidad para avanzar en la construcción de un “clima de negocios”. Es por ello que la Alianza del Pacífico se ha convertido en el verdadero espacio de inserción regional que prioriza el gobierno. Es la bisagra que va marcando nuevas alianzas, nuevos modelos productivos y un primer paso en su intención de sumarse a las negociaciones por el TPP.
En su apetito por los negocios, con cada uno de los países y los organismos internacionales la administración nacional ha planteado “relanzamientos” e “inicios de nuevas etapas”. Desde una postura refundacional, ha asumido que la falta de acuerdos en materia de inversiones y comercio se ha debido a la incapacidad de la gestión anterior. Lo ha hecho desde una unilateralidad sobre la cual se reclaman inversiones y comercio y se libra a los socios de culpabilidades pasadas. Ha llegado la época de la redención. Y justo cuando el apetito geopolítico no pasa por su apertura hacia Latinoamérica. Nuestro valor en la mesa de negociación tendrá menos que ver con los buenos modales que con un mundo que parece replegarse sobre sí mismo.

* Investigadora Superior Flacso-Conicet.
** Doctor en Ciencias Sociales-UBA.

Entrevista a Cecilia Nahón: “Lo de Macri con Estados Unidos es una lluvia de concesiones”

Nahon

 

Nahón: “Lo de Macri con Estados Unidos es una lluvia de concesiones”

Resumen del Sur

La economista y ex Embajadora argentina en Washington, Cecilia Nahón, dialogó en exclusivo con Resumen del Sur sobre los siete meses del gobierno de Mauricio Macri, la política exterior del gobierno nacional y el panorama electoral en Estados Unidos a pocos meses de la elección presidencial. Desde Estados Unidos, Nahón contó que se dedica a la actividad académica, confesó “querer volver a la Argentina” y dijo estar “preocupada” porque lo que está pasando en el país. 

Resumen del Sur: Luego de haber ejercido el importante rol de Embajadora en Estados Unidos, ¿Qué estás haciendo y con qué función quedaste?
 Cecilia Nahón: En este momento estoy en la American University, yo soy economista y enseñé también en Argentina diversas materias, hice investigación y ahora estoy colaborando con la American University en un par de materias, acá en Estados Unidos. Pero con ganas de volver y espero poder volver pronto. Estoy más bien dedicada a la cuestión académica. Pero también colaborando con algunos medios en Argentina y siguiendo muy muy de cerca todo lo que pasa en el país. La verdad que bastante preocupada por unas cuantas cosas que estas sucediendo en Argentina.  

RdS: ¿Qué es lo que te preocupa?
CN: Me parece que los últimos meses lo que se ha visto es una pérdida de la independencia en la política exterior donde se dejó de tener una política exterior autónoma y realmente pensada en función de las necesidades, intereses de los argentinos y de la Argentina. Se pasó a tener una política exterior que, con este latiguillo de “volver al mundo”, en realidad de lo que se trata es de volver a tener las prioridades del mundo, a defender los intereses del mundo y no siempre los intereses de nuestro propio país que a veces coinciden y muchas veces no. Nosotros somos un país con una historia, una especificidad particular y ante todo somos latinoamericanos y sudamericanos. La centralidad que tuvo durante la última década la vinculación con América Latina, hoy  no está presente en la agenda del gobierno nacional. El gobierno de Macri ha dado una centralidad a otro tipo de vinculaciones y me parece que eso es un retroceso y es algo que me preocupa tanto a mí como a millones de argentinos.  

RdS: ¿Qué se sabe de estos grandes acuerdos de libre comercio como el TPP?CN: El TPP tuvo años de negociaciones en secreto. Fue firmado el año pasado por 12 países entre ellos Estados Unidos y también algunos países de nuestra región como México, Chile y Perú. Pero todavía no ha sido ratificado por EEUU y de hecho está en un momento de mucho debate porque la verdad es que así como en Argentina, por ejemplo, y en buena parte de América Latina, ha habido en los últimos años fuertes cuestionamientos a los  “Tratados de Libre Comercio”, que lo pongo entre comillas porque en realidad son muy regulados y también están muy dirigidos. También en EEUU se empezó a ver un creciente cuestionamiento a este tipo de tratados. Incluso los dos candidatos principales de hoy, Donald Trump y Hillary Clinton dicen que están en contra del Tratado Transpacífico, de este acuerdo entre 12 países que la administración Obama lo presenta como uno de sus grandes logros en política comercial y, en realidad, tanto Trump como Clinton dicen que no lo apoyan.  

RdS: Con respecto a la triangulación entre TPP, TTIP y Mercosur, ¿Cómo nos podría afectar en la Argentina si es que esto realmente se pone en marcha?
CN: Este Tratado Trans Pacífico básicamente de lo que se trata es de establecer nuevas reglas, nuevos estándares, nuevas exigencias para el comercio internacional. Ya no en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sino en el marco de un acuerdo regional que obviamente busca excluir a China. Fue muy interesante una nota editorial que publicó el presidente Obama, hace algunos meses para tratar de influenciar y de hacerlo bien en el propio Congreso de su país para que aprueben el TPP. El presidente Obama lo dice con todas las reglas, algo que nosotros lo hemos denunciado en los últimos años en la OMC también pero ahora lo reconoce él y dice “el Acuerdo Trans Pacífico es importante porque tenemos que ser nosotros, los EEUU y nuestros aliados, y no China, los que escribamos las reglas del comercio internacional” y así de claro, es casi textual. Claramente lo que deja esto al descubierto es, primero, que hay reglas en el comercio internacional y, efectivamente, quien las maneja y las controla las usa para su favor y esto ha estado ante todo, ya no a favor de un país, esto no ha beneficiado a EEUU en su conjunto, si bien en promedio por supuesto que lo beneficia, sino ante todo a la clase empresarial, a las grandes corporaciones, a las 500 empresas más grandes del mundo, a las grandes transnacionales que realmente controlan estas reglas y controlan hasta el proceso en el cual se escriben esas reglas. 

RdS:¿Hubo críticas al secretismo de las negociaciones?
CN: Fue muy criticado y cuestionado el proceso de negociaciones del TPP justamente porque las compañías tenían acceso a información que no tenían los propios ciudadanos, entonces fue bastante oscuro. Lo que estamos viendo entonces es que hay una vocación muy fuerte de estas economías de reescribir las reglas y en ese sentido son reglas que claramente, al establecer algunos estándares más exigentes, están en su favor en términos de propiedad intelectual, de algunos estándares medio ambientales que pueden ser positivos en sí mismos pero que pueden ser riesgosos para utilizarse como excusas para frenar el comercio bajo una suerte de proteccionismo ambiental. Por supuesto que nosotros las tenemos que entender y que seguir muy de cerca a todas estas reglas y negociaciones, pero no caer tampoco en una suerte de un ataque de pánico de creer que porque no las estamos escribiendo nosotros, entonces estamos fuera y tenemos que sumarnos de una manera pasiva a la adopción de esas reglas. Argentina tiene que seguir muy activa en la OMC, fortaleciendo el Mercosur y fortaleciendo su propio espacio de integración regional y desde ahí seguir construyendo con el resto del mundo. Pero me parece que creer que porque hay otros países negociando estos acuerdos, entonces uno tiene que salir corriendo a suscribirlos es de nuevo no poner ante todo el interés económico del propio país que creo que tiene que ser el de seguir impulsando la política industrial, cosa que hoy no se está haciendo de manera decidida. Me parece que debemos  seguir impulsando el crecimiento económico y todo esto teniendo una política exterior al servicio justamente de esta industrialización, lo que es muy difícil siempre, es un desafío muy grande.  

RdS: Teniendo en cuenta que el gobierno argentino tiene mejor sintonía con la Casa Blanca. ¿Qué crees que puede llegar a cambiar el gobierno de Estados Unidos en relación al gobierno argentino?
CN: Lo que yo veo del gobierno de Macri con relación a EEUU es que ha habido una suerte de lluvia de concesiones. Concesiones de la Argentina hacia EEUU. Creo que con EEUU es necesario tener una relación madura, una relación inteligente, una relación de mutua conveniencia, pero lo que el gobierno de Macri está implementando desde mi punto de vista no es esto. Creo que tiene un discurso donde lo que se busca es el mutuo beneficio pero en la práctica, si uno analiza los acuerdos firmados-porque más allá de las declaraciones lo que hay que mirar son los acuerdos y las acciones concretas-se han tomado una cantidad de compromisos que difícilmente se hayan podido analizar en su profundidad, dimensionar en toda su envergadura, se ha avanzado en temas de defensa, de cooperación al narcotráfico, acuerdos comerciales y muchas otras áreas, en donde me parece que hubo grandes concesiones. EEUU hace lo que hacen los países grandes y fuertes, es lo que debería hacer también la Argentina a pesar de su tamaño, que es defender sus intereses y tratar de avanzar todo lo posible en sus propios intereses en su política exterior. Para relacionarlo con el TPP, EEUU ha negociado fuerte, pero otros países también y lo que Argentina tiene que aprender de estos acuerdos es no tener miedo a negociar fuerte, a exigir, a pedir, a recurrir a los mecanismos que tiene el sistema multinacional como por ejemplo la OMC en caso de que haya problemáticas y diferencias para acceder a un determinado mercado. Se trata de defender sus intereses. Creo que eso es lo que se ha perdido con el gobierno de Macri. Con esta vocación de reintegrarse al mundo, en realidad lo que yo veo es que hay una falta de planteo al mundo y en las diversas relaciones bilaterales de cuáles son los intereses del país y se tienen a adoptar agendas que son ajenas. Nosotros somos un país y una economía con una realidad nuestra, específica, como te digo, sudamericanos, latinoamericanos, una economía que en el tamaño mundial es media o media-grande, pero que no es una gran potencia ni está entre las potencias tradicionales ni tampoco una potencia emergente como puede ser China, Rusia o India. Nosotros tenemos particularidades en nuestra política exterior, que hace que no podamos acoplarnos a las agendas y a las prioridades de ningún país de manera directa.  

RdS: ¿Cómo ves el panorama  electoral en Estados Unidos y que efectos podría tener un triunfo de Donald Trump o Hillary Clinton?
CN: Mirá lo primero que les puedo decir es que es impresionante el nivel de polarización y de enfrentamiento que hay entre los dos partidos en EEUU. Esto se da a la vez que hay altos debates y diferencias al interior de los partidos. Si querés en términos más generales, me parece que hay una desorganización y una suerte de crisis en el sistema tradicional de partidos de EEUU, donde en definitiva dos candidatos que estaban por fuera de los partidos principales, Trump en el caso de los republicanos y Bernie Sanders en el caso de los demócratas, terminaron condicionando gran parte de la agenda, marcando los temas de la campaña y realmente poniendo los partidos y al establishment de ambos partidos en una situación muy exigente. No son lo mismo, Sanders y Trump tienen enormes y muy importantes diferencias ideológicas pero también de valorización de la política. Me parece que una cosa muy interesante que trajo Sanders a la política fue justamente de hablar de esto de la revolución de la política, o sea de revalorizar la política como forma de transformación y como forma de empoderamiento de los norteamericanos para que la política refleje cada vez más sus intereses, sus necesidades y los ayuda a recuperar ese nivel económico y esa integración de la clase media que EEUU tuvo hasta muy poco y que en este momento está en un proceso de decadencia, en términos relativos por supuesto.  

RdS: Cuando uno va analizando los discursos de los dos candidatos se encuentra con un republicano no tradicional como Donald Trump, bastante polémico en lo que es la política interna de los EEUU, con un discurso geopolítico bastante difuso y  Hillary Clinton con la experiencia de haberla visto como Secretaria de Estado, y uno cree que estaría más cercana con América Latina. ¿Qué mirada tenés  respecto a lo que puede llegar a ser la política exterior de los dos candidatos?
CN: Mi impresión es que un Donald Trump como presidente de EEUU no sólo sería un peligro para América Latina sino un peligro para el mundo. Es un candidato que todas sus expresiones de política exterior son caóticas, impredecibles, que no muestran ningún respeto por el derecho internacional, por las reglas internacionales, que ha tenido expresiones cuando se refiere a América Latina o a los latinoamericanos sólo en términos racistas, despreciando a los mexicanos y tirando esta idea ridícula, inviable y realmente xenófoba de construir un muro entre EEUU y México. Con lo cual me parece que no sólo para América Latina sería un problema, sería además un signo nocivo para la región, el mundo y los propios EEUU. Es un tipo cuya agenda económica-política es absolutamente inconsistente, pero que si dudas se monta sobre una frustración, un enojo, una desesperación que hay en segmentos muy importantes de EEUU y que también hay que escucharlos ya que también es legítimo que se expresen en cierta manera, pero no apoyando a Donald Trump, lo que es preocupante creo yo. Que esas demandas y reclamos que me parece que son legítimos y válidos de gran parte de la clase trabajadora norteamericana termine encontrando como vocero y a quien hace más empatía con ellos en una personalidad como la de Trump que realmente es un tipo que representa  la anti política. Una personalidad individualista, egocéntrica, caprichosa, racista, todos los condimentos que no me parecen que tengan que ser  parte de la política, pero con los que se ha generado empatía y ha logrado el apoyo de un montón de segmentos que están frustrados y están enojados.  Es cierto que las prioridades de Washington y del sistema político y económico norteamericano en las últimas décadas se ha tendido a alejar de los ciudadanos medios y hay una caída tendencial del ingreso medio que se aleja de la productividad y también un aumento de la tasa de desempleo. Con lo cual esa pérdida de la calidad de vida tradicional del norteamericano, encuentra en Trump un espacio muy fértil para prosperar. En el caso de Hillary Clinton, yo vería una continuación mucho mayor de la política exterior del presidente Obama hacia América Latina, parece que ahí no habría tantas sorpresas para la región. Por supuesto que puede haber cambios y giros. Ella tiene fama de ser más “halcona” que el propio presidente Obama, pero me parece que en términos generales habría una política mucho más de continuidad con la región. 

¿Cambia la política exterior del gobierno argentino el resultado de la elección en Estados Unidos?
Podemos especular y discutir y es muy importante hacerlo sobre qué conviene y qué no conviene, pero la verdad creo que los latinoamericanos, sudamericanos y a los argentinos lo que nos conviene ante todo es fortalecer nuestras propias políticas, nuestro propio proceso de integración y seguir construyendo con la región nuestra inserción en el mundo desde un lugar de independencia y autonomía. Hillary Clinton, Obama, Trump, Bernie Sanders, todos ellos en su eventual posición de presidente de EEUU, lo que hacen es defender el interés de su propio país, el interés militar, el interés económico, el interés diplomático y eso a veces puede coincidir con el nuestro y muchas veces no, porque es la primer potencia del mundo y tiene otro tipo de prioridades y necesidades. Entonces creo que el desafío es poder establecer una relación bilateral madura, adulta, de respeto, pero no de sometimiento, no de adopción de agendas ajenas.  Eso es lo que veo con preocupación en el gobierno de Macri y eso es lo que me parece que hay que recuperar en materia de política exterior, con quien sea que esté. Obviamente, un tipo como Trump en la presidencia de EEUU, me parece que sería muy grave pero tampoco es que otro que por ahí tenga algunas ideas un poco más afines o de simpatía con la región es una garantía de nada… nosotros nos tenemos que defender a nosotros mismos y construir nuestra  propia vinculación con el mundo, desde una posición de autonomía, de independencia política y de soberanía. Creo que eso es donde vamos a poder realmente aprovechar la inserción internacional para más empleo, más crecimiento, más igualdad.

Video Audiencia en diputados contra los Tratados de Libre Comercio (Barricada TV)



Link de la cobertura que hicieron desde Barricada TV - Prensa Militante de la Audiencia No-TLC en el Congreso Nacional Argentina, realizada el 11 de julio de 2016:

Clinton o Trump: qué es mejor para América Latina?


EEUU

 

¿Donald o Hillary, Hillary o Donald?

Por Atilio A. Boron
Página/12
 
Estos días, después de la nominación de Donald Trump como candidato por el Partido Republicano, varios medios me preguntaron quién sería más conveniente para América latina, si él o Hillary Clinton. Mi respuesta: ninguno de los dos, porque lo que importan no son tanto las personas como la alianza social a quien ellos representan. Y esta alianza es la “burguesía imperial” o el “complejo militar-industrial-financiero”, al cual ambos responden, si bien con características idiosincráticas propias. Por eso creo que la pregunta está mal formulada. Ningún presidente de Estados Unidos se ha apartado, desde George Washington hasta aquí, de las premisas fundantes que guían las relaciones hemisféricas y que condenan a nuestros países a la condición de inertes satélites del centro imperial: (a) mantener América latina y el Caribe como el “patio trasero” de Estados Unidos que no admite la intromisión de terceras potencias (Doctrina Monroe, 1823); (b) fomentar la desunión y la discordia entre los países del área y oponerse con total intransigencia ante cualquier proceso de integración o unificación (por eso, Washington sabotea a la Unasur, a la Celac, también al Mercosur, y ni hablemos del Alba-TCP, Petrocaribe, Banco del Sur o Telesur. Esta política arranca desde los tiempos del Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826 y continúa hasta hoy); (c) el tristemente célebre “corolario de (Theodore) Roosevelt”, de 1904, en el que Estados Unidos se arroga el derecho a intervenir en los países del área cuando sus gobiernos sean “incapaces de mantener el orden dentro de sus fronteras y no se comporten con una justa consideración hacia sus obligaciones con el extranjero.” Y más adelante prosigue diciendo que “siempre es posible que las acciones ofensivas hacia esta nación (Estados Unidos) o hacia los ciudadanos de esta nación (eufemismo por empresas norteamericanas) de algunos Estados incapaces de mantener el orden entre su gente, incapaces de asegurar la justicia hacia los extranjeros que la tratan bien, pudieran llevarnos a adoptar acciones para proteger nuestros derechos; pero tales acciones no se adoptarían con miras a una agresión territorial y serían adoptadas sólo con una extrema aversión y cuando se haya hecho evidente que cualquier otro recurso ha sido agotado”.
Fieles a estas premisas, no tiene sentido alguno preguntarse si Trump o Clinton serían más convenientes para América latina. Quizá podríamos especular sobre quién sería menos malo. En tal caso creo que entre estas dos malas personas, inmorales y corruptas, tal vez la menos dañina podría ser Hillary, pero nada más que eso. Ella y Trump representan, con ligeros matices, lo mismo: la dictadura “legal” del gran capital en Estados Unidos. Trump es más impredecible y esto no necesariamente sería malo. Hasta podría despegarse ocasionalmente del “complejo militar-industrial-financiero”, pero su compañero de fórmula –un cristiano evangélico de ultraderecha– es un troglodita impresentable. Hillary es muy predecible, pero su record como secretaria de Estado en la administración Obama es terrible. Recuérdese, entre muchas otras cosas, la carcajada con que recibió la noticia del linchamiento de Muammar El Gadaffi, gesto moralmente inmundo si los hay. Como senadora se consagró como una descarada lobbista de Wall Street, del complejo militar-industrial y del Estado de Israel. América latina no puede esperar nada bueno de ningún gobierno de Estados Unidos, como lo ha demostrado la historia a lo largo de más de dos siglos. Puede, ocasionalmente, aparecer algún presidente que marginalmente pueda producir situaciones puntualmente favorables para nuestros países, como ha sido el caso de James Carter y su política de derechos humanos, concebida para hostigar a la Unión Soviética e Irán pero que, indirectamente, sirvió para debilitar las dictaduras genocidas de los años setenta. Pero nada más que eso. Nosotros tenemos que forjar la unidad de nuestros pueblos, como lo querían Artigas, Bolívar y San Martín en los albores de las luchas por nuestra independencia. No tenemos nada bueno que esperar de los ocupantes de la Casa Blanca cualquiera sea el color de su piel o su procedencia partidaria.

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Preparados, listos…

Por Augusto Taglioni

Resumen del Sur

 
Hillary Clinton y Donald Trump pusieron primera en este mano a mano que culminará el martes 8 de noviembre cuando se elija un nuevo presidente para los próximos cuatro años en Estados Unidos. Esta elección contó con la particularidad de tener dos candidatos inesperados luchando hasta al final, Bernie Sanders en la interna demócrata y Donald Trump con posibilidad concreta de suceder a Barack Obama. Analicemos los elementos más importantes de esta pelea por ocupar el sillón de la Casa Blanca.

Hillary, la primera mujer. ¿Halcón o Paloma?

Hillary Clinton es una política de trayectoria en el país del Norte. Primera Dama durante la presidencia de Bill Clinton, Senadora por el Estado de Nueva York, adversaria de Barack Obama en las primarias demócratas del 2008 y Secretaria de Estado entre 2009 y 2013, son los antecedentes que se suman a la posibilidad de ser la primera mujer electa en la historia de Estados Unidos.
La carrera de Hillary se puede analizar en dos planos. Primero en su rol de primera dama y luego durante sus dos mandatos como Senadora por el Estado de Nueva York y, por otro lado, como responsable de las relaciones exteriores del gobierno de Barack Obama. Primero es importante destacar la relevancia de los Clinton en el partido demócrata.  Bill Clinton fue el primer presidente demócrata de la era post Guerra Fría luego de una hegemonía republicana entre 1981 y 1993. La década del 90, además de estar marcada por el liderazgo absoluto de la Casa Blanca en términos globales, también se caracterizó por trazar un cambio de concepción de la idea de “igualdad social” para empezar a hablar de igualdad de oportunidades y los derechos civiles.¿En qué consistió este cambio de tipo conceptual? En abandonar lógicas universales de igualdad para circunscribirse en la idea de progreso de sectores. Desde allí, se apuntó el discurso para las mujeres, los afroamericanos, los homosexuales, etc, con el criterio basado en que nada mejor para una mujer que votar a una mujer o, en el caso de Obama, lo mejor para un afroamericano es votar a un afroamericano. Esto, con un agregado más, el concepto se fortalece desde la identidad, es decir, Hillary y Obama, construyen una identidad respecto del esfuerzo individual.Con esta lógica construyó Hillary su carrera política, desde su rol de primera dama defendiendo a los derechos de las mujeres y como Senadora desde un rol progresista logró posicionarse como defensora de las libertades individuales.La candidata demócrata ocupó la Secretaría de Estado entre 2009 y 2013. En ese tramo Estados Unidos estuvo involucrado con el golpe de estado a José Manuel Zelaya en Honduras, colaborando en la logística del derrocamiento y el posterior amparo diplomático al gobierno de facto de Roberto Micheletti. También impulsó el asesinato a Muammar Gadafi en Libia, a pesar de la reticencia del mismo Obama quien ahora en el ocaso de su mandato lo reconoce como su peor error, e incentivó la guerra civil en Siria armando a los rebeldes y generando el caldo de cultivo de lo que hoy es el Estado Islámico. A su vez, confrontó directamente con Rusia en la previa de la crisis en Ucrania calificando a Vladimir Putin de “no tener alma” y hasta lo comparó con Adolf Hitler. Si nos dejamos llevar por esta gestión, estamos más cerca de un Halcón que de una paloma en términos de la política estadounidense. La realidad es que estas posturas fueron siempre parte del pensamiento de Clinton.  Durante su mandato como Senadora apoyó la guerra en Irak, a diferencia de sus compañeros de partido Barack Obama y Bernie Sanders quienes se opusieron enfáticamente.Hillary se muestra más cercana a aquellos que tuvieron una tensa relación con Obama. Por ejemplo el Estado de Israel y el capital tras-nacional de quien recibe cuantiosas colaboraciones (1). Tal vez por eso, durante los debates presidenciales la candidata demócrata aseguró que Irán era “su peor enemigo”. 

El enigma Trump

El empresario multimillonario Donald Trump podría llegar a la presidencia sin haber ocupado un cargo público en su vida. Excéntrico al estilo Biff Tannen, el empresario corrupto, poderoso y soberbio que interpretó Tomas Wilson en la película “Volver al Futuro 2”, Trump ha sido muy cuestionado por mensajes discriminatorios contra los inmigrantes, especialmente los latinos y mexicanos, por maltrato a mujeres y por un discurso particularmente violento para con sus contrincantes republicanos.
Ahora bien, si nos alejamos de la foto que vemos constantemente, el candidato republicano es un verdadero enigma de la política estadounidense. Trump es un outsider de la política de Estados Unidos que ha logrado canalizar un algo parecido a un voto bronca de parte un sector variopinto de la comunidad americana. Esto lo convierte en un enigma para propios y extraños.Hace unos días, Trump dio una entrevista al prestigioso periódico estadounidense The New York Times, donde se pudieron ver las críticas que Trump hace a la gestión demócrata de los últimos 8 años. El NAFTA, la OTAN y la presencia de tropas en diferentes partes del mundo cayeron en la volteada del candidato republicano. (2)¿Desde qué perspectiva Trump condena los acuerdos de libre comercio y la presencia militar?A partir de un balance de costos. Para Trump la OTAN debería reembolsarle a Estados Unidos parte de los 18 billones de dólares que la Casa Blanca pone en materia de “seguridad” en la frontera con Rusia, en Japón, en Corea del Sur y en otros lugares del mundo. No se sabe si esta particular mirada apunta a mejorar la relación con Putin, a condicionar a Europa en un contexto de debilidad o, incorporar una mirada basada en el costo-beneficio, dado que EEUU tiene un déficit fiscal y comercial exorbitante. Pero el candidato republicano también pide que se dejen de lado las diferencias con Bashar Al Assad para concentrarse en la pelea contra ISIS, la misma crítica que Vladimir Putin hizo en la 70º Cumbre de las Naciones Unidas el año pasado. ¿Qué pensará el complejo militar industrial al respecto?Respecto al NAFTA, Trump dijo que la relación con México será buena pero que hay que revertir el déficit comercial que ha generado el Tratado de Libre Comercio con su vecino. “El TLCAN ha drenado la manufactura de estados como Nueva York, Pensilvania, Ohio y muchos otros lugares. Se acabó. Y esas empresas se han ido a México; se han ido con los empleos y todo”, dijo el candidato a presidente al NYT.Para Trump este acuerdo perjudicó a las empresas y generó pésimas condiciones laborales. “Hay gente que no ha tenido un aumento salarial en 18 años. En realidad, son más bajos. Algunas personas tienen dos empleos, trabajan mucho más, ganan menos y están más viejos. Se supone que debería ser lo contrario”, continuó en su relato.

American First

Donald Trump aclaró que su slogan de campaña (America Primero) no tiene nada que ver con aquella consigna de la década del 40 que pedía neutralidad en la Segunda Guerra Mundial y fue acusada de tener simpatía con la Alemania de Adolf Hitler. Para Trump esta frase es un término moderno y podríamos pensar que el concepto de América Primero (Estados Unidos Primero) tiene de fondo un cambio en relación con el mundo, tal vez, desarticulando el eje Global-Neoliberal con el que la administración Obama diseñó su política exterior basada en un mundo multipolar y economías emergentes alrededor de un gran acuerdo comercial tutelado por la Casa Blanca. Tal vez, no lo podemos saber con precisión, “America First” es una re-edición de la Doctrina Monroe y su América para los Americanos por el que Estados Unidos buscar alejar a “América” de la influencia de Europa Occidental-y en este caso podríamos incorporar a Rusia y China- pero es muy difícil asegurar que esa es la dirección proyectada.
 
Pensando una Conclusión
 
La lógica maniquea en la lectura de la política puede hacernos cometer errores. El análisis de lo que viene en Estados Unidos está cargado de más preguntas que respuestas, y en esas respuestas estará el diseño del mundo que se viene.Desde ya, Estados Unidos tiene un rol preponderante, especialmente en un contexto de fuerte crisis donde Europa, China y Rusia están recostándose en su zona de influencia y los viejos bloques contra-hegemónicos surgidos al calor de la multipolaridad se encuentran en un claro declive.Estados Unidos seguirá siendo hegemónico, la pregunta es cómo, si con una continuidad de la estrategia Global-Neoliberal llevada a cabo por la gestión Obama durante los últimos 8 años o con un retorno del viejo imperialismo Americanista, Unilateral y Neo-conservador, tal vez escondido en la idea del America First.Argentina y la región deberá prestarle atención a las elecciones en Estados Unidos y en el rediseño de un nuevo mapa geopolítico.Esta transición expresa la transición misma del Orden Mundial y su resolución es una enigma dado que no es tan claro que tan Paloma es Hillary ni que tan Halcón es Trump. 
 
(1)-Whashington Post-https://www.washingtonpost.com/graphics/politics/2016-election/campaign-finance/
(2)-The New York Times-http://www.nytimes.com/es/2016/07/22/entrevista-a-donald-trump-ahora-mismo-mexico-representa-una-perdida-masiva-para-nosotros/


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EEUU: comienza la Convención de un Partido Demócrata tensionado

Por Julia de Titto

Notas.org.ar



EEUU: comienza la Convención de un Partido Demócrata tensionado

Este lunes comienza en Filadelfia, Pensilvania, la Convención del Partido Demócrata que oficializará la candidatura de Hillary Clinton a la presidencia de los Estados Unidos. La búsqueda por mostrar al partido unido en medio de un escándalo por filtración de mails en Wikileaks y las críticas de los seguidores de Bernie Sanders al establishment partidario y a la elección de Tim Kaine como candidato a vice, son algunos de los elementos que marcarán los próximos tres días.
Hillary Clinton llega a la Convención con la candidatura asegurada. Pero pese a que los votos de los delegados cierran en la cuenta, el partido se encuentra en una compleja situación interna. El apoyo de Bernie Sanders no bastó para que sus seguidores manifiesten total lealtad a la ex secretaria de Estado y la renuncia de la presidenta del Comité Nacional Demócrata (CND), Debbie Wasserman Schultz, a días de iniciarse la convención empañó más el panorama.
Los demócratas necesitan salir fortalecidos de la convención que se desarrollará en el Wells Fargo Center de Filadelfia entre este 25 y 28 de julio. La candidatura de Donald Trump por el Partido Republicano parece fortalecerse semana a semana, mientras que el actual partido de gobierno no logra despegar en las encuestas.
Tim Kaine, senador por Virginia, fue anunciado el sábado como compañero de fórmula de Clinton. Fue abogado por los derechos civiles y es un referente de la comunidad latina dentro del Parlamento, ya que habla el español de forma fluida -vivió en Honduras en la década de 1980- y ha apoyado varios proyectos vinculados a la inmigración. Fue gobernador de su Estado y se le conoce como un hombre afectuoso, que “ablandará” el perfil rígido de Hillary en la campaña.
El Comité de Reglas y los superdelegados
Dos días antes del inicio de la Convención Demócrata se reunió el “Comité de Reglas”, que define el funcionamiento partidario. Allí quienes apoyan a Bernie Sanders plantearon un fuerte debate para eliminar a los “súperdelegados”, 715 miembros del establishment que participan del congreso demócrata sin ser electos y que durante las primarias manifestaron, en su gran mayoría, su apoyo por Hillary, lo que inclinó la balanza de forma abrumadora.
Después de seis horas de discusión, el comité conformado por 187 miembros aprobó por casi unanimidad una resolución para crear una comisión de reforma, integrada por 21 miembros, que deberá entregar un informe antes del 1 de enero de 2018. La misma estudiará reducir en dos tercios el número actual de 715 súperdelegados. En caso de arribar a un consenso, solo tendrían este poder los gobernadores, congresistas y otros miembros oficiales electos. La comisión también estudiará la reforma de las primarias y los caucus.
Hillary llega a la Convención con 2.814 delegados, incluyendo a los súperdelegados. Sanders cuenta con 1.893 y 50 no se han comprometido aún. Para obtener la nominación se requieren 2.382 apoyos. Con básica matemática se puede observar el peso que tiene el establishment partidario en la designación de candidatos.
Wikileaks
El pasado viernes 22, la organización Wikileaks, fundada por Julian Assange, filtró alrededor de 20 mil correos electrónicos de altas figuras del partido en los que se expresan tácticas para derrotar a Sanders y, de la mano con ello, favorecer a la preferida Clinton. El senador por Vermont criticó públicamente los documentos dados a conocer y exigió la renuncia de la presidenta del CND, Debbie Wasserman Schultz: “Creo que necesitamos una nueva presidenta que nos lleve por una dirección muy diferente”, indicó. La dirigenta, efectivamente, abandonó su cargo y no hablará en la Convención.
La información difundida son comunicaciones entre siete dirigentes del partido. Entre los detalles filtrados se encuentran intercambios sobre cómo hacer pesar las creencias religiosas (o la inexistencia de ellas) de Sanders en los estados del Sur estadounidense. “Esto podría suponer varios puntos de diferencia con mi gente. Mis colegas bautistas del sur marcarían una gran diferencia entre un judío y un ateo”, escribió el director financiero del CND, Brad Marshall. Aunque no se nombra al ex precandidato explícitamente en el correo, su intencionalidad es evidente.
Otro de los ejes que generó escándalo en la previa demócrata fue lo vinculado al financiamiento. En otro correo un abogado de la campaña de Clinton “parece aconsejar al CND sobre cómo responder a una disputa entre las dos campañas sobre cuánto dinero había recaudado la operación de Clinton para los partidos estatales”, explica la CNN.
Desde la campaña de Clinton, Robby Mook acusó a piratas informáticos rusos de haber filtrado los correos electrónicos a Wikileaks para dividir al Partido Demócrata justo antes de la convención y así ayudar a Trump a ganar las elecciones de noviembre.
Los seguidores de Sanders no juegan callados
“Somos 1.900 delegados de Sanders, es la mitad del arena, no podrán ahogar nuestras voces subiendo la música”, dijo Josh Stanfield, delegado de Virginia. “Quieren unidad pero no están haciendo nada para conseguirla. Si no ceden, muchos seguidores de Sanders se van a disgustar y no votarán por Clinton en noviembre”, dijo sobre el Comité de Reglas la delegada Julie Hurwitz, de Michigan.
Este lunes por la tarde Bernie Sanders se reunirá con sus 1.900 seguidores e intentará, muy probablemente, calmar las aguas. Según informaron desde su equipo de prensa, al dirigirse por la noche del lunes al conjunto de la Convención, Sanders “dejará claro” que Clinton es “muy superior” a Trump “en los principales asuntos, desde la economía y la salud, a la educación y el medio ambiente”.

Múltiples voces
Durante la Convención no sólo hablarán los candidatos y dirigentes partidarios sino que se realizarán asambleas sectoriales (“caucus”): afroamericanos, nativos americanos, latinos, mujeres, LGBT, etc.
El lunes se dirigirán a los miles de representantes demócratas el ya nombrado Sanders y la primera dama, Michelle Obama. El martes será el turno del ex presidente Bill Clinton, y de representantes de Mothers of the Movement (“Madres del Movimiento”), una organización de mujeres afroamericanas cuyos hijos fueron asesinados, e inspiraron el movimiento Black Lives Matter (“Las vidas negras importan”). El miércoles 27 se esperan las intervenciones del presidente Barack Obama y su vice Joe Biden. El cierre el jueves estará a cargo de la candidata ya oficializada, Hillary Clinton, quien será precedida por su hija Chelsea.

Julia de Titto – @julitadt

"El movimiento estudiantil y la resistencia contra la subordinación a EEUU impulsada por Onganía". Mi ponencia en las Jornadas “A 50 años de la Noche de los Bastones Largos”



Universidad de Buenos Aires



ANTECEDENTES:

El 28 de junio de 1966 un golpe militar derrocó al gobierno constitucional de Arturo Illia. Un mes después, el gobierno de facto presidido por el general Juan Carlos Onganía decidió intervenir las universidades nacionales que se regían por los principios de la autonomía y el cogobierno desde finales de la década de 1950. El Rector de la Universidad de Buenos Aires, Hilario Fernández Long, y los integrantes del Consejo Superior rechazaron la medida y grupos numerosos de estudiantes y docentes ocuparon los edificios de varias facultades en señal de protesta. Esa misma noche, fueron desalojados de forma violenta por fuerzas policiales. Estos episodios luego se conocieron como “La Noche de los Bastones Largos” y constituyen uno de los momentos más trágicos y dolorosos de la historia universitaria argentina.

A 50 años de estos hechos, la Universidad de Buenos Aires recuerda estos episodios y brinda su reconocimiento a aquellos docentes, estudiantes y nodocentes que -ante la brutalidad y el atropello de las fuerzas del Estado y el avasallamiento de las instituciones- decidieron renunciar a sus cargos. También reconoce a todos aquellos que resistieron desde los claustros y fueron expulsados y cesanteados posteriormente por las autoridades designadas por el régimen militar.



Cronograma de Actividades


Jueves 28 de julio: Jornada académica

Organizan: Programa Historia y Memoria: 200 años de la UBA y Programa de Historia de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales

Lugar: Colegio Nacional de Buenos Aires. Bolívar 263, CABA.


9 hs. Acreditación.

9.30 hs. Apertura Jornadas Académicas a cargo del Rector, Alberto Barbieri; de los Decanos de la Facultad de Agronomía, Rodolfo Golluscio; de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Luis Bruno; de la Facultad de Ciencias Económicas, César Albornoz; de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Juan Carlos Reboreda; de la Facultad de Ciencias Sociales, Glenn Postolski; de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Marcelo Miguez; de la Facultad de Derecho, Mónica Pinto; de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, Cristina Arranz; de la Facultad de Filosofía y Letras, Graciela Morgade; de la Facultad de Ingeniería, Horacio Salgado; de la Facultad de Medicina, Sergio Provenzano; de la Facultad de Odontología, Héctor Álvarez Cantoni y de la Facultad de Psicología y Vicerrectora de la UBA, Nélida Cervone, y de la Secretaria de Asuntos Académicos, María Catalina Nosiglia.  


10 a 13 hs.

BLOQUE 1: LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES 1955-1966

COORDINACION: Raúl Carnota (FCEN)

1. El Instituto de Investigaciones Médicas de la UBA en un contexto de modernización científica (1957-1966). Autora: Lucía Romero.

2. La Facultad de Filosofía y Letras en un contexto de conflicto: una aproximación a través de las actas del Consejo Directivo 1965-1966. Autor: Pablo Buchbinder.

3. Psicología en Filosofía y Letras. Antes, durante y después de la Noche de los Bastones Largos. Autora: Lucía Rossi.

4. Extensión, Isla Maciel y proyección social de la Universidad. Autora: Ana Diamant.

5. El Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Buenos Aires (1956-1966). Autora: Cinthia Wanschelbaum.

6. La Noche de los Bastones Largos en EUDEBA. Autora: María Julia Arcioni.

7. Fascismo y movimiento estudiantil a fines de 1965. A propósito de Oswald Menghin en FFyL-UBA. Autores: Juan Ignacio Peralta, Federico Amoretti y Emiliano Lapuente.

8. El movimiento estudiantil y la resistencia contra la subordinación a Estados Unidos impulsada por Onganía: del rechazo al envío de tropas a Santo Domingo (1965) al repudio a la visita de Nelson Rockefeller (1969) Autor: Leandro Morgenfeld.

9. “Socios necesarios. La intervención a la UBA durante 1966 vista desde el golpismo interno.” Autor: Juan Sebastián Califa.


13 hs. CORTE ALMUERZO


14 a 16.15 hs.

BLOQUE 2: LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS

Coordinación: Samanta Casareto (FFyL)

1. La otra cara: los apoyos al golpe de Estado de 1966 en la comunidad académica de la Universidad de Buenos Aires. Autor: Martín Unzué.

2. “Alineamientos y luchas del movimiento estudiantil frente a la Revolución Argentina durante 1966.” Autor: Pablo Augusto Bonavena.

3. “La política educativa para nuestros tiempos”. Los diarios La Prensa, La Nación y Clarín (1966) frente a la “Noche de los Bastones Largos”. Autora: María Paula Gago.

4. “La Noche de los Bastones Largos en el Nacional y el Pelle. Recuerdos de sus protagonistas”. Autores: Ricardo Romero y Estefanía Otero. 

5. “Bastones, planos y maquetas: un diálogo imposible”. Autora: Ana Cravino.

6. Una revisión de las renuncias de Exactas: mirando detrás de bastidores. Autores: Raúl Carnota y Silvia E. Braslavsky.

7. La Noche de los Bastones Largos: perspectivas desde la carrera de Ciencias de la Educación. Autoras: María Paula Cardella, Laura Lumi y María Clara Radunsky.

8. Ecos y contrapuntos sobre la Noche de los Bastones Largos en el 37° Congreso Internacional de Americanistas (Mar del Plata, 1966). Autores: Alejandra Ramos y Carlos Chiappe.

9. “La Noche de los Bastones Largos como antecedente del proceso genocida en Argentina.” Autoras: Eugenia Serres  y Sofía A. Lammel.


16:15 hs. CORTE


16:45 a 19 hs.

BLOQUE 3: LA UNIVERSIDAD EN TIEMPOS DEL ONGANIATO

Coordinación: Sandra Carli (FSoc-Conicet)

1. Operativo “Rescate” de la Fundación Ford. La Fundación Ford y su rol en la migración hacia el exterior y la reubicación en Argentina de renunciantes en 1966. Autores: Silvia E. Braslavsky y Raúl Carnota.

2. La represión cultural del Onganiato y la respuesta de los jóvenes. Autor: Mario César Ponte.

3. La Noche de los Bastones Largos: entre renovadores y eruditos, la historia y la literatura del Río de la Plata y de Estados Unidos. Autora: Sandra Sauro.

4. El Plan de Estudios de 1967 de la Carrera de Psicología. Un plan hecho para no perdurar. Autor: Darío Bruno.

5. “La enseñanza vigilada. La transformación represiva de la UBA tras la intervención de 1966.” Autor: Juan Sebastián Califa.

6. Del invierno del ´66 a la primavera del ´73. Experiencias configuradoras de una nueva universidad. Autor: Sergio Friedemann.

7. La Noche de los Bastones Largos y el mito de Clementina: ¿oscurantismo o modernización autoritaria? Autor: Raúl Carnota.

8. Científicos y ¿espías? La historia de los renunciantes de 1966 expulsados de Chile por espionaje. Autor: Carlos Borches.

9. El contexto histórico y el significado de la “Noche de los Bastones Largos” para la dictadura militar de 1976. Autores: Alfredo Siedl y Margarita Robertazzi.


19 hs. CORTE


19.30. Mesa temática “El movimiento estudiantil en tiempos de la Noche de los Bastones Largos”. Oscar Reali y Sergio Rodríguez, representantes estudiantiles de los movimientos humanistas y reformistas de izquierda de aquella época.

Coordinación: Juan Sebastián Califa (Facultad de Ciencias Sociales).

Cierre de la Jornadas Académica a cargo de Pablo Buchbinder (Programa Historia y Memoria: 200 años de la UBA / Facultad de Ciencias Sociales), Juan Sebastián Califa (Facultad de Ciencias Sociales), Sandra Carli (Facultad de Ciencias Sociales), Raúl Carnota (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales), Samanta Casareto (Facultad de Filosofía y Letras), Lucía Rossi (Facultad de Psicología), Mario Sabugo (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo) y Víctor Ramos (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales).





Durante la Jornada del 28 de julio, en el Microcine del Colegio Nacional de Buenos Aires, se proyectarán diversos materiales  audiovisuales, entre ellos un video realizado por APUBA 






Viernes 29 de julio
: Acto conmemorativo

Lugar: Colegio Nacional de Buenos Aires. Bolívar 263, CABA.


9.30 a 11 hs.  Mesa de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA).

Presentación del libro “Exactas exiliada”, de Pablo Penchaszadeh, y de la reedición de “La Noche de los Bastones Largos”, de Sergio Morero.

Comentaristas: Pablo Buchbinder (Director del Programa Historia y Memoria: 200 años de la UBA) y Gonzalo Álvarez (Presidente de EUDEBA).


11 a 12.30 hs. Mesa “Los docentes de la UBA frente a la Intervención de la Universidad”. 

Expositores: Silvia Braslavsky, Jorge Cortiñas, Juan Carlos Gottifredi, Miguel Murmis, Horacio Sanguinetti y Diana Rabinovich.

Coordinación: Nélida Cervone, Vicerrectora de la UBA y Decana de la Facultad de Psicología.


12.30 a 13.30 hs. Proyección del Video Institucional producido por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Palabras del Decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Luis Bruno. 

13.30 a 14.30 hs. CORTE ALMUERZO



- Más información sobre las Jornadas, acá

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El movimiento estudiantil y la resistencia contra la subordinación a Estados Unidos impulsada por Onganía: del rechazo al envío de tropas a Santo Domingo (1965) al repudio a la visita de Nelson Rockefeller (1969)




Leandro Morgenfeld[1]



Resumen



En el mes 1964, los Comandantes en Jefe de los Ejércitos de los países americanos participaron de la Quinta Conferencia de Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos Americanos en la Academia Militar de West Point. Allí Onganía, haciendo eco de la nueva doctrina norteamericana de la “seguridad nacional”, condicionó el rol apolítico de las Fuerzas Armadas y su defensa del gobierno constitucional a determinados “límites”. En este sentido, se mostró promotor de la integración del ejército argentino en el esquema interamericano que el Pentágono proponía, asumiendo un nuevo rol para las Fuerzas Armadas, orientadas ahora al combate del enemigo interno. Intentó presionar al gobierno de Illia para enviar tropas a Santo Domingo (a9165), tras la intervención estadounidense. Hubo una gran movilización estudiantil contra esa acción, que anticiparía la resistencia contra el golpe, unos meses después.

La toma del poder por parte de Onganía, tras tres años de cortocircuitos entre Estados Unidos y el gobierno de Illia, generó las condiciones para un inédito acercamiento bilateral. El líder de los azules se adaptaba a los nuevos mandatos estadounidenses, que exigían a las fuerzas armadas combatir el supuesto peligro comunista. Luego del golpe del 28 de junio de 1966, el general Onganía buscó aproximarse a Estados Unidos. Si bien el derrocamiento de Illia fue recibido positivamente por amplios círculos en Washington, descontentos con la política económica y exterior del depuesto presidente, el reconocimiento diplomático al gobierno militar no fue automático, sino que se demoró 18 días, concretándose recién el 15 de julio, tras idas y vueltas. Un mes después del golpe, Álvaro Alsogaray partió hacia Washington para aplacar los recelos del Capitolio en relación al nuevo gobierno militar. En New York, en carácter de embajador especial, se entrevistó con los senadores Kennedy y Javits y también participó en un banquete en su honor organizado por la sociedad Panamericana de Estados Unidos y la Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana. Allí buscó desestimar los miedos de empresarios y financistas, y las acusaciones contra el gobierno de Onganía por su antisemitismo. Sus declaraciones lograron nada menos que el elogio del ex embajador en Buenos Aires Spruille Braden, lo cual produjo el repudio de muchos dirigentes sindicales -hubo una declaración de censura por parte del propio comité central de la CGT, el 28 de julio- y nacionalistas argentinos, y el disgusto del propio Onganía, quien no quería perder el apoyo del sindicalismo. Al día siguiente, se produciría la intervención a las universidades, la Noche de los Bastones Largos.

Tres años más tarde, el descontento estudiantil volvería a expresarse con la visita la misión presidencial estadounidense, encabezada por Nelson A. Rockefeller, quien arribó al país tan solo un mes después del Cordobazo, y provocó masivas acciones de protesta y repudio.

En esta ponencia analizaremos el rol de las resistencias estudiantiles a las políticas de alineamiento con Estados Unidos que impulsó Onganía y qué alcances y límites tuvieron.








[1] Dr. en Historia. Profesor UBA e Investigador Adjunto del CONICET. Correo electrónico: leandromorgenfeld@hotmail.com.