lunes, 21 de abril de 2014

El gobierno de EEUU respaldó hoy la posición argentina frente al reclamo buitre ante la Corte Suprema

Estados Unidos apoyó la posición argentina ante la Corte Suprema de Justicia

Por ANA BARON (Clarín)

La audiencia tuvo lugar en Washington y duró una hora. Un funcionario de Obama defendió por primera vez en forma oral la posición argentina









El procurador general adjunto de los EEUU, Edwin Kneedler, quien presentó un escrito a favor de la posición argentina. (AP)
En una audiencia en la que los fondos buitres y Argentina  presentaron por primera vez sus argumentos ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, un representante del gobierno de Obama, Edwin Kneedler, defendió por primera vez oralmente la posición argentina.

La que abrió el fuego fue la jueza demócrata  Sonia Sotomayor quien fue derecho al tema en discusión, a saber si los fondos buitres tienen derechos a exigir al Banco Nación y al Bank of America  información sobre los activos que Argentina tiene en  el exterior.

Kneedler secundó al abogado de argentina Jonathen Blackman afirmando que exigir ese tipo de información viola el acta de inmunidades extranjeras.

Los jueces John  Breyer y Antonin Scalia  quisieron saber  por qué. Y a partir de ese momento  todos los miembros de la Corte, excepto el republicano Clarence Thoma que no abrió la boca, actuaron como abogados del diablo. Cuando hablaron Blackman y Kneedler demolieron sus argumentos haciéndoles  todo tipo de preguntas capciosas. Pero luego cuando tomó la palabra el abogado de los fondos buitre Ted Olson hicieron exactamente lo mismo. Tan fue asi que fue difícil determinar  para cual de las partes se están inclinando.

La audiencia que se inició a las 10 de la mañana y duró una hora exacta  originó tanta expectativa que la sala estaba repleta  de abogados, funcionarios y especialistas.  Durante la presentaciones el público se mantuvo totalmente en silencio. Pero a la salida un grupo de abogados y jueces argentinos que asistieron a la audiencia en el marco de un viaje organizado por la Universidad Austral y el CSIS, se mostraron muy animados. “Es imposible determinar quien puede ganar este juicio” dijo a Clarin Carlo Regunaga, uno de los organizadores del viaje que incluirá visitas a todo tipo de instituciones en Washington.

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La Corte Suprema de los Estados Unidos limitó la acción de los fondos buitre

Página/12
El máximo tribunal norteamericano consideró que los activos de carácter militar y diplomático deben quedar fuera de eventuales acciones para obtener el pago de títulos en default, en el marco de la causa en la que el juez de Nueva York Thomas Griesa había ordenado a los bancos informar acerca de los activos que la Argentina poseía en el exterior.

La audiencia, convocada para analizar el fallo que avalaba el pedido del fondo buitre NML Capital de obtener información de activos de un Estado extranjero, contó con la presentación del abogado del estudio Cleary & Gottlieb, Jonathan Blackman, encargado de representar al gobierno argentino, y con la intervención del procurador general adjunto del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Edwin Kneedler, quien respaldó la posición de Buenos Aires.
Blackman defendió ante el máximo tribunal el hecho de que la decisión del juez de Nueva York, Thomas Griesa, que dio lugar al pedido de información de los fondos buitre relativa a bienes de la Argentina en Estados Unidos y en el mundo, viola la Ley de Inmunidad Soberana de los Estados Unidos (FSIA, sus siglas en inglés). Veinte minutos después, Blackman cedió parte de la media hora de exposición que le correspondía al procurador general adjunto, Edwin Kneedler, quien representó a la administración del presidente Obama, y manifestó su apoyo a la posición de Argentina sobre la lectura errónea de la legislación por parte de los tribunales inferiores, e hizo saber la "preocupación" de Estados Unidos en caso de que las decisiones de las cortes inferiores de Manhattan sean ratificadas y resaltó la importancia de la inmnunidad que la Ley FSIA otorga a los Estados extranjeros.
Todos los oradores intervinientes, incluido el representante de los fondos buitre, Theodor Olson, tuvieron que afrontar incisivas preguntas de parte de los jueces que componen la Corte Suprema. Al finalizar el encuentro, Blackman consideró que el argumento esgrimido por la Argentina resultó "correcto" y mencionó que ahora será la Corte Suprema la que "decidirá" sobre el caso denominado "Discovery Mundial".
El contigente de jueces y funcionarios judiciales argentinos, que presenciaron la reunión, evaluaron de manera positiva la labor de la defensa argentina. Si bien los indicios dados por los magistrados del máximo tribunal no ofrecieron una visión de su posición, "creo que va a salir a favor de Argentina" dada "la importancia" de lo que concluya respecto a las reestructuraciones de deuda en el futuro y porque "hay países muy interesados en el tema", afirmó a la agencia oficial Télam el abogado Oscar Corres.
 

sábado, 19 de abril de 2014

Batalla contra los buitres: el gobierno de EEUU intercederá ante la Corte en favor de la posición argentina

EE.UU. hablará a favor de Argentina en un juicio iniciado por fondos buitre

Por Ana Barón (Clarín)

Es un caso en el que le reclaman al país informar qué activos tiene en el exterior. Es clave para la causa de fondo.
La Corte Suprema escuchará. La audiencia será el lunes, en Washington. Autorizaron hablar al gobierno de EE.UU.










NUEVA YORK. CORRESPONSAL - 19/04/14
En la larga y sinuosa pelea entre Argentina y los fondos buitre, el Gobierno argentino logró una importante victoria, o al menos un round a favor. La Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos dio permiso ayer para que el procurador General del gobierno de Barack Obama, Donald Verrilli, intervenga durante la audiencia en la que analizará el lunes, en Washington, si los denominados fondos buitre tiene derecho a pedirle a los bancos información sobre los activos que Argentina tiene en el exterior.
La intervención de Verrilli –o de uno de sus abogados– será clave. Habiendo presentado dos amicus curiae en favor de la Argentina, sus argumentos orales no harán otra cosa que reforzar lo ya escrito.
El caso que la Corte Suprema analizará el lunes, el llamado en ingles “discovery case”  no es el caso principal, es decir el que trata la cuestión de fondo. Pero todos los expertos coinciden al afirmar que a través de las preguntas que los jueces les harán a las partes el lunes, se podrá determinar mejor cuán interesados están en darle lugar o no al caso principal, el llamado “parí passu case” (el que les permitiría a los fondos buitre cobrarle a la Argentina todo lo que reclaman de una sola vez) que todavía está pendiente. Esto significa que la audiencia del lunes será un buen termómetro para medir cuál puede ser el desenlace final.
Estados Unidos ya presentó en el “discovery case” dos amicus curiae en favor de Argentina. El primero esta fechado el 4 de diciembre del 2013. El segundo el 3 de marzo de este año. En ambos el procurador general Donald Verrilli afirmó que obligar al Banco Nación y al Bank of America a que digan dónde están los activos de Argentina en el exterior viola el Acta de Inmunidad de los soberanos extranjeros y “tendrá una serie de consecuencias negativas”.
“Invadirá sustancialmente la soberanía de un Estado extranjero en un área especialmente sensitiva y será inconsistente con los principios que encarna el Acta de Inmunidad de los soberanos extranjeros”, dice textualmente el documento, agregando que “se corre el peligro de un tratamiento recíproco en contra de Estados Unidos en las Cortes extranjeras. Y de manera más general puede dañar las relaciones internacionales de Estados Unidos en una cantidad de frentes”. Verrilli argumenta que si el Congreso de su país hubiese querido autorizar a la Cortes el poder de emitir órdenes para que los bancos den ese tipo de información que puede dañar la política exterior de esa manera, lo hubiera hecho. “Pero no dio ninguna indicación sobre esa intención”.
El 21 de marzo de este año Verrilli pidió a la Corte Suprema que le permita participar. La audiencia del lunes comenzará a las 10 de la mañana y durará una hora. En principio, estaba previsto que cada una de las partes tenga aproximadamente media hora para exponer sus argumentos. Pero dado que ahora el procurador general también tomara la palabra, Argentina tendrá menos tiempo.
El encargado de presentar la posición de Argentina será el abogado de Cleary &Gottlieb Jonathan Blackman, quien dispondrá de veinte minutos. Será el primero en tomar la palabra y pedirá que le reserven cinco minutos al final de la audiencia para poder refutar los argumentos de los fondos buitre. Donald Verrilli o uno de sus abogados tomarán la palabra después. Tendrá diez minutos. Luego le tocará el turno al abogado defensor de NML, quien tendrá treinta minutos Y por ultimo Blackman volver a tomar la palabra y tendrá cinco minutos.
La audiencia ha despertado tantas expectativas que se espera que la sala de la Corte Suprema de Justicia donde tienen lugar las audiencias estará repleta de funcionarios, abogados, especialistas diplomáticos y periodistas.

viernes, 4 de abril de 2014

Comentario de "Los retos de la integración y América del Sur"



Le Monde Diplomatique N. 178, abril 2014

Comentario de Libro

Martins, Carlos Eduardo (coordinador): Los retos de la integración y América del Sur, Buenos Aires, CLACSO, 2013. 330 páginas.

Por Leandro Morgenfeld

Aunando artículos de quince investigadores latinoamericanos y con prólogo de Emir Sader, este libro sintetiza la labor del Grupo de Trabajo de Integración y Unidad Sudamericana de CLACSO. Una primera parte reúne análisis sobre la actual crisis económica, los desafíos a la hegemonía estadounidense y las tendencias hacia la construcción de un mundo multipolar. Una segunda se centra en el proceso de integración latinoamericana, focalizándose en los problemas de desarrollo y unidad monetaria, especialmente en la experiencia del sucre. La última se ocupa de la unidad regional como alternativa contra-hegemónica...

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jueves, 3 de abril de 2014

"Malvinas es la base militar de la OTAN en el Atlántico Sur"



LA PRESIDENTA DIJO QUE EL INTERES BRITANICO EN LAS MALVINAS SE DEBE A SU VALOR COMO BASE MILITAR

“No pueden seguir ocultando la verdad”

En el Día del Veterano de Guerra, Cristina Fernández reivindicó la soberanía nacional sobre las Malvinas, cuestionó el doble estándar británico y sostuvo “la necesidad de una recuperación pacífica” de las islas.

Por Nicolás Lantos (Página/12)

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ratificó ayer la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico Sur e insistió en que la diplomacia y la paz son los únicos medios válidos para llevar adelante ese reclamo: fue durante el acto que protagonizó en el Patio Malvinas Argentinas de la Casa Rosada, en el Día del Veterano de Guerra, a 32 años del comienzo de la guerra con el Reino Unido. Durante su discurso, CFK volvió a condenar el “doble estándar” de las potencias mundiales respecto del colonialismo y denunció que el principal motivo por el que Gran Bretaña permanece en el archipiélago es que “constituye la base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur” y lo vinculó con los episodios de vigilancia electrónica por parte de los Estados Unidos denunciados en el último tiempo. “Malvinas es una causa regional”, agregó. Ante funcionarios, autoridades militares, legisladores y las titulares de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la Presidenta anunció además la creación de un nuevo billete de 50 pesos con la imagen de las islas (ver aparte).
“La historia de la humanidad demuestra claramente que siempre se terminan recuperando los enclaves coloniales, más tarde o más temprano, por eso tengo una infinita confianza en la historia, en el pueblo, para la recuperación de esas islas”, señaló la jefa de Estado en su mensaje, transmitido por cadena nacional, en el que sostuvo “el compromiso con la necesidad de una recuperación pacífica” del archipiélago. Pero, en un giro novedoso respecto del mensaje de años anteriores, no hizo énfasis en “el uso y abuso de los recursos naturales que son tomados indiscriminadamente” por los británicos en el territorio en disputa, sino que apuntó a otro aspecto de la importancia estratégica de las islas: “La verdad sobre Malvinas es que constituye la base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur, ésta es la verdad que no pueden seguir ocultando y que quiero leerlo. Porque por eso nuestro mensaje no solamente tiene que ver con la soberanía, con un reclamo de soberanía. Nuestro mensaje también tiene que ver con un mensaje de paz, en un mundo desquiciado por los enfrentamientos militares, étnicos y religiosos”, señaló.
En ese sentido, explicó que Malvinas es “la mayor base militar existente al Sur del paralelo 50”, desde donde “se maneja todo el despliegue militar británico, ma non troppo”, en referencia a la utilización de ese enclave por otras potencias, principalmente Estados Unidos. Allí, agregó, están montados “los sistemas de inteligencia electrónica” que podrían tener vinculación con el espionaje a presidentes de la región difundido el año pasado. También denunció la presencia de submarinos con capacidad para armas nucleares y de misiles que pueden alcanzar a todo el Cono Sur, “hasta Ecuador”. “Hay casi un 20 por ciento de jóvenes desocupados en Inglaterra, sería bueno que se dedicaran menos a guerrear y más a ocuparse de los propios ingleses y del propio pueblo inglés”, añadió Fernández de Kirchner, que estimó en 31 mil dólares al año por inglés el costo del mantenimiento de las bases militares.
CFK agregó que “en realidad lo que domina la política internacional es la relación de fuerzas, no es el derecho internacional, no son los derechos humanos, no es el respeto a la paz, no es el respeto a la integridad territorial. Es la ley del más fuerte; el que puede pisarle la cabeza al otro se la pisa y nadie reclama” e hizo un llamado a “abandonar estos dobles estándares que finalmente luego se terminan volviendo en contra, como un boomerang. Porque (es) lo único que nos permite, no solamente a una sociedad nacional, sino también a la sociedad global, poder convivir racionalmente, evitar muertes, conflictos, miserias”. Durante el acto, la Presidenta estuvo acompañada por su gabinete de ministros y por el vicepresidente Amado Boudou. A un lado estaban también autoridades legislativas y militares y un puñado de dirigentes y funcionarios. El Patio Islas Malvinas, de tamaño reducido, estaba abarrotado de invitados y militantes.
Otro anuncio de CFK estuvo relacionado con los 123 cuerpos argentinos no identificados que están enterrados en las islas. “Hay una obligación moral y patriótica de identificar a cada uno de ellos para honrarlos como se honra la memoria de los héroes”, dijo, y en ese sentido se convocó a la Cruz Roja y al Equipo Argentino de Antropología Forense para avanzar en la tarea. “Estamos recorriendo el país con recursos del Estado también, y ya hemos logrado obtener 65 muestras de sangre de más de 145 familias, precisamente para lograr esa identificación”, dijo CFK.
Por último, inauguró una vitrina en la que se exhibe una de las siete banderas que flamearon en 1966 en Malvinas, durante la llamada Operación Cóndor, en la que militantes peronistas secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas y lo dirigieron al archipiélago. La última de las banderas que queda por ubicar tendrá su lugar en el museo sobre Malvinas que se inaugurará en junio en el espacio de la ex ESMA, mientras que las restantes se encuentran en el Mausoleo de Néstor Kirchner, en Río Gallegos; en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso; en el Museo del Bicentenario; y en las basílicas de Luján y de Itatí.

domingo, 30 de marzo de 2014

"El riesgo de los marines humanitarios"

El riesgo de los marines humanitarios


 
El Comando Sur inauguró en Paraguay un Centro de Operaciones en Emergencia. Ante el rechazo que suscita en la población el emplazamiento de bases militares tradicionales, el Pentágono redirecciona su estrategia de vinculación con Latinoamérica jerarquizando la intervención militar ante crisis humanitarias generadas por urgencias climáticas.
No hay hangares, pistas para aviones militares de gran porte, radares de última generación ni marines norteamericanos entonando fuertes estrofas de guerra para insuflar sus ánimos. Sin embargo, el director de Planificación del Comando Sur norteamericano, el contraalmirante George Balance, y el embajador estadounidense en Paraguay, James Thessin, viajaron hasta la pequeña localidad de Santa Rosa del Araguay, en el nororiente paraguayo, para inaugurar junto a la cúpula policial y militar local un modesto edificio denominado Centro de Operaciones en Emergencia (COE) y un Depósito de Suministro de Emergencias que permitirá, según los comunicados oficiales del evento, socorrer “a la población civil afectada por desastres naturales”. Sin embargo, el Servicio de Paz y Justicia del Paraguay (Serpaj- Py) advierte que el Pentágono norteamericano “impone presencia en el departamento de San Pedro para militarizar un enclave del país” donde convergen tres ejes problemáticos para el gobierno de Horacio Cartes: la resistencia campesina contra la expansión de las fronteras sojeras, el narcotráfico y la existencia de una sospechosa guerrilla conocida como Ejercito del Guerrillero Paraguayo.
Pero, previamente a esta polémica, el corte de cintas financiado por el Comando Sur en el norte paraguayo para, supuestamente, poder dar desde el Estado respuestas rápidas en una emergencia climática es totalmente lógico con el nuevo enfoque doctrinario del Pentágono en su búsqueda de seguir aceitando vínculos con las Fuerzas Armadas de la región. El propio contraalmirante Balance, por ejemplo, fue partícipe de un documento estratégico del año 2008 titulado U.S. Southern Command Strategy 2018: Partnership for the Americas (Asociación para las Américas), donde Washington coloca, por primera vez, a las emergencias climáticas y sus consecuentes crisis humanitarias como uno de los escenarios estratégicos territoriales donde intervenir. Durante la Guerra Fría, el comunismo fue el eje del mal a combatir para la Casa Blanca; a principios de los ochenta, la guerra contra las drogas desplazó a la hoz y el martillo como enemigo a vencer; ahora, los terremotos y los sacudones que da el Planeta Tierra con el cambio climático parecen ser la excusa perfecta. Las amenazas cambian, los marines quedan.
Durante el acto de apertura del COE, las autoridades norteamericanas también inauguraron el “primer curso de capacitación de personal” para el manejo de dicha unidad operacional. Evidentemente, los recursos edilicios y técnicos estadounidenses vienen acompañados con la venta del know how en la administración cívico-militar de una situación excepcional que desborde los recursos y la infraestructura del poder estatal. Eso sí, el contraalmirante Balance y el embajador Thessin pueden asegurar a las autoridades del gobierno de Cartes que sus subordinados no improvisarán a la hora de adoctrinar a sus pares paraguayos. En realidad, cuando el Comando Sur reactivó en el año 2008 el uso de la IV Flota –comandada por el gigantesco portaaviones George Washington– para patrullar el litoral atlántico con supuestos “fines humanitarios”, luego de 58 años de inactividad en el uso de esta fuerza naval continental, los Centros de Operaciones en Emergencia comenzaron a cobrar vida en toda la región como unidades complementarias de la IV Flota en sus distintos desembarcos. La IV Flota fue repudiada por todos los gobiernos sudamericanos. Sobre todo por Brasil, que entendía el despliegue de los buques del Pentágono como una intromisión de Washington en su “Amazonía Azul”, por las enormes reservas de crudo que el vecino país posee en la Cuenca de Santos. Sin embargo, Joseph Kernan, número uno de la IV Flota y ex miembro del grupo SEAL, el comando de elite que, por ejemplo, asesinó a Osama Bin Laden, aducía que su fuerza a cargo estaba compuesta por soldados del presidente Barack Obama “para repartir vacunas y medicamentos en los países amigos”.
Luego, tras el feroz terremoto de Haití del 2010 y la prolongada intervención militar de la IV Flota en Puerto Príncipe, quedó demostrado que las crisis humanitarias son para el Comando Sur la puerta de entrada perfecta para desembarcar al sur del Río Bravo. Además, en los últimos años, Estados Unidos tuvo que retroceder en su política de instalar bases militares tradicionales en el Cono Sur. El gobierno ecuatoriano de Rafael Correa desactivó la base militar norteamericana de Manta y en Colombia los enclaves cedidos por el gobierno de Álvaro Uribe al Pentágono fueron declarados inconstitucionales por la Corte Suprema. Esta nueva reconfiguración de la defensa y seguridad hemisférica por parte de los Estados Unidos quedó plasmada en las palabras del embajador Thessin cuando, durante la inauguración del COE, declaró al matutino asunceño ABC Color que: “Hace casi cuatro años nació el concepto del Centro de Operaciones de Emergencias y de un Depósito de Suministros para Emergencias. Paraguay y Estados Unidos tienen muchos valores en común, incluyendo la reducción de pobreza. La donación de estos equipos y las capacitaciones aumentarán la capacidad de respuestas ante desastres naturales, y con eso se logrará mejorar la vida de la gente”.
Tras la puesta en marcha de un nuevo enclave apadrinado por el Pentágono en el Paraguay, el Serpaj entrevistó a Richard Doughman, máster en estudios latinoamericanos e investigador de la política de defensa norteamericana, para tratar de pensar las implicancias de esta nueva estrategia de defensa estadounidense. Según Doughman: “El uso de este tipo de Centro de Operaciones representa una adaptación de la estrategia norteamericana a nuevas condiciones: en primer lugar, a la creciente resistencia política y social a la instalación de bases militares en América del Sur, y en segundo lugar, a la grave crisis fiscal del Estado norteamericano. Además, meses atrás, el Secretario de Defensa norteamericano anunció recortes significativos en el presupuesto militar, provocados por el déficit fiscal que acarrean los Estados Unidos. Mientras se cierran bases militares en Europa y se descontinúan algunos programas armamentistas particulares, se refuerzan los programas de las Fuerzas Especiales (encargados de operaciones encubiertas) y de los aviones no tripuladas (los drones). Todo indica que Estados Unidos está en transición hacia una fuerza militar más magra pero igualmente letal que realiza operaciones de alta precisión a blancos identificados por la inteligencia militar y que ponen vidas norteamericanas en el mínimo riesgo posible. En este escenario, un pequeño centro de operaciones les sirve perfectamente”. El análisis de Doughman hace entendible, entonces, que el Comando Sur este invitando a todas las Fuerzas Armadas latinoamericanas a participar de un ejercicio conjunto caratulado Fuerzas Aliadas Humanitarias, que se desarrollará del 5 al 16 de mayo en El Salvador.
Pero, ¿Por qué Paraguay, un país con una economía pequeña, es estratégico para los Estados Unidos? Según Richard Doughman: “Paraguay es un territorio clave por un gran número de razones geoestratégicas: su posición central permite monitorear el espacio aéreo del continente entero y facilita una llegada rápida a cualquier parte del Cono Sur; su posición de cuna entre los dos países más potentes del Cono Sur, Argentina y particularmente Brasil, su posición de puente terrestre entre la cuenca de las Amazonas y la cuenca del Río de La Plata; la abundancia de recursos naturales, especialmente recursos hídricos, también no deben obviarse. En este sentido, un Centro de Operaciones de Emergencia posibilita la presencia de soldados y equipo norteamericanos permanente y el despliegue periódico del mismo a través de operaciones militares (humanitarias) en conjunto con las Fuerzas Armadas paraguayas en San Pedro, que viene a ser el frente más conflictivo de la frontera agroexportadora en expansión”. Consultado telefónicamente por Miradas al Sur, Abel Irala, coordinador del Serpaj Paraguay, coincide en señalar que la instalación del COE norteamericano se emplaza en una zona rica para el extractivismo sojero: “Santa Rosa del Aguaray es una de las ciudades más importantes de San Pedro. En todo este tiempo de transición democrática ha sido escenario de importantes movilizaciones campesinas y de luchas históricas para el movimiento popular. Se han concentrado varias medidas de fuerzas para resistir represiones y persecuciones contra el campesinado. La zona también es epicentro de fuertes fricciones e importantes victorias de los asentamientos campesinos que rodean la ciudad; asentamientos que se constituyeron a pura lucha y movilización por medio de las ocupaciones de tierras improductivas hasta la llegada de los campesinos y campesinas”.
Por otro lado, la llegada de los uniformados norteamericanos al vecino país no generó un gran debate nacional entre los distintos partidos políticos con representación parlamentaria ni precipitó un gran centimetraje informativo en los grandes medios de comunicación. Para Julio Benegas, columnista del periódico cooperativista paraguayo E’ A, el nuevo acuerdo en el ministerio de Defensa local y el Comando Sur implica una cesión de soberanía porque: “Esta es una decisión no consultada, no puesta en discusión en el Parlamento ni en la sociedad ni en los grandes medios, nos plantean como una naturalidad el hecho de la presencia de los oficiales norteamericanos. Y esto es absolutamente abrumador, controlan todo, a nuestros oficiales, a los grupos operativos, en las capacitaciones sobre las nuevas amenazas, y en esa caracterización de las amenazas están los otros, los que ponen en peligro el orden, la paz y la estabilidad, desde el punto de vistas de ellos, y esos otros pueden ser los que ocupan plazas, territorios, los indígenas que resisten. Ese es el marco ideológico bajo el cual se implementa el Centro de Operación de San Pedro y, lamentablemente, no lo tenemos discutido”.
“El peligro es que el personal militar va asumiendo, cada vez más, funciones que fácilmente podrían ser desempeñadas por civiles y que estas nuevas funciones sirven, de una manera, para legitimar la presencia militar norteamericana. En este caso, la respuesta a emergencias, sean desastres naturales o humanitarias, de por sí, no presenta características que exigen capacidades militares. Una fuerza civil bien equipada, capacitada y respaldada por el Estado paraguayo, tranquilamente, podría responder a una situación de emergencia en el país. Sin embargo, como se vio claramente con el terremoto en Haití en 2010, un desastre natural puede servir de pretexto para una ocupación militar permanente”, alerta Richard Doughman.
Paralelamente, la situación política de Paraguay atraviesa una coyuntura social especial. Esta semana se desarrolló una contundente huelga general donde unificaron su reclamo las principales centrales sindicales y campesinas del país. La medida de protesta fue consecuencia de la fuerte política de privatización del sector público que viene desarrollando el gobierno del magnate Horacio Cartes. Hasta tal punto llega la sintonía del dueño del club de fútbol Libertad con las políticas de libre mercado que en una reciente reunión con inversionistas extranjeros, el primer mandatario invitó a los empresarios a que “usen y abusen del Paraguay”. Una suerte de versión hardcore de la teoría de las relaciones carnales defendida por el menemismo como vértice de la política exterior argentina. Por ese motivo, la inauguración de una unidad operacional patrocinada por el Comando Sur prende alertas en las organizaciones sociales paraguayas. Es más, durante la movilización obrera de esta semana en Asunción, varias paredes de la capital amanecieron pintadas con la siguiente leyenda: “Marines go home”. Parece una consigna desactualizada en el tiempo. Pero, no tanto, en el Paraguay de Horacio Cartes.

Massa, Scioli, Macri: cortejando al gran capital en EEUU

Massa sacó una luz de ventaja en el rondín de candidatos por EE.UU.

Por Julio Blanck (Clarín)








Dos destinos: Nueva York y Washington. Tres presidenciables: Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa. Podría agregarse un tercer destino, Boston, y un cuarto aspirante, Juan Manuel Urtubey, que también anduvo de rondín por el Imperio aunque está bastante más atrás que los otros en la carrera. Uno de ellos, en charla previa al viaje, eligió cierta forma de sinceridad: “Todos vamos a ver más o menos a la misma gente, a todos nos van a preguntar más o menos lo mismo y todos vamos a contestar cosas parecidas, que es lo que ellos quieren escuchar”.
¿Para qué tanto viaje entonces? Para dar examen de credibilidad y tratar de seducir con algo personal que no esté escrito en el libreto de las respuestas previsibles. Para comprometerse a hacer buena letra. No será muy heroico.
Es lo que hay.
Scioli hizo punta en febrero. En Nueva York se reunió con dos centenares de inversionistas y empresarios. El tradicional Consejo de las Américas desbordó de gente ansiosa por vislumbrar el futuro argentino. El gobernador vendió optimismo y respondió muchas preguntas. Hizo su número preferido, La Gran Scioli, cuando le dijo a su audiencia: “Estoy aquí para que confíen e inviertan en la Argentina del desarrollo”.
Se volvió rápido al país: acá las urgencias no descansan.
Macri lo siguió en la fila, diez días atrás. Pasó dos jornadas intensas en Nueva York, donde también se vio con banqueros, ejecutivos y empresarios. Tuvo cena y foto con Hillary Clinton, que otra vez intenta el camino hacia la Casa Blanca. El artífice del encuentro fue Jack Rosen.
El jefe de Gobierno porteño se diferenció de las opciones peronistas: “No está escrito que tengan que gobernar siempre los mismos”, aseguró. Y no fue tímido al hablar de sí mismo: se definió como “el profeta del cambio”.
El último viajero fue Massa, que pasó la última semana entre Washington y Nueva York. Allí estuvo la primera diferencia a su favor: no sólo habló con inversionistas, banqueros y congresistas, sino que entró en contacto directo con funcionarios de Obama.
Fue recibido por Roberta Jacobson, jefa de la diplomacia para América latina, y en su hotel lo visitó Enrique Zúñiga, asesor especial de Obama para la región. También conversó con directivos de la DEA y les propuso que la Argentina y EE.UU. elaboren una agenda común para enfrentar el narcotráfico y el lavado de dinero. Qué casualidad, justo lo que los muchachos querían escuchar.
La subsecretaria Jacobson expuso ante Massa el interés porque la Argentina funcione como pieza de equilibrio regional entre el Mercosur –donde ya está Venezuela y esta semana se discute el ingreso de Bolivia– y la alianza del Pacífico integrada por México, Chile, Colombia y Perú. No es difícil adivinar de qué lado están el corazón y el largo brazo de los intereses de Washington.
Piezas decisivas para que Massa tuviera una agenda tan rica fueron Martín Redrado, que incluso tuvo una reunión con Janet Yellen, jefa de la poderosa Reserva Federal; y Santiago Cantón, que durante más de una década y hasta 2012 fue director ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y tejió en Washington una amplísima red de contactos.
Otros encuentros de Massa fueron con el titular de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, y con el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, inventor de la “tolerancia cero” en materia de inseguridad y delito.
Semejante exposición no iba a pasar desapercibida para los vigilantes funcionarios argentinos en EE.UU.
, tanto que la reunión con la subsecretaria Jacobson habría provocado una queja informal de nuestra Embajada en Washington, comandada por la camporista Cecilia Nahón.
Es fácil suponer el tirón de ideologías que habrá recibido la embajadora cuando desde Buenos Aires comprobaron que Massa era recibido como virtual candidato. Parece que para suavizar esa aspereza la señora Jacobson dijo que estaba dispuesta a recibir a todos los presidenciables de la Argentina que pidieran verla. Pero hasta ahora el único que pidió verla fue Massa, a través de una discreta gestión en Buenos Aires con un alto funcionario de la Embajada de los Estados Unidos.
La política es un ajedrez que se juega en todos los tableros a la vez. El que no se da cuenta pierde, o ni siquiera puede jugar.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Nuevas revelaciones sobre el espionaje masivo de EEUU a los demás países

ciberespionaje

Revelan que Estados Unidos tiene un programa para intervenir todas las llamadas telefónicas de otro país

Télam
La Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA) posee un programa capaz de grabar todas las llamadas telefónicas de un país entero durante un mes, informó hoy el diario The Washington Post en base a documentos filtrados por Edward Snowden, el ex técnico de la NSA asilado en Rusia.



Según la nueva información, este programa, conocido como "Mystic", que comenzó a funcionar en 2009, permite grabar "el cien por ciento" de las conversaciones telefónicas de un país extranjero, algo que se consiguió llevar a su máxima capacidad operativa en 2011.

Ese año, esta técnica comenzó a utilizarse en al menos un país- que funcionarios estadounidenses pidieron a The Washington Post que no revele-, según informó la agencia de noticias EFE.

Una herramienta conocida como "Retro" permite "rebobinar" conversaciones y "abrir una puerta al pasado" para que los especialistas espíen en el exterior, aunque de los miles de millones de llamadas almacenadas solo se examina una mínima fracción.

Millones de cortes de voz son procesados y almacenados para períodos más largos de tiempo por si son de utilidad.

El sistema tiene una capacidad de grabación de 30 días y se va renovando constantemente, incorporando llamadas nuevas y eliminando las más antiguas.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, se negó hoy a comentar las informaciones filtradas por Snowden. "Hemos dejado claro que las actividades de la NSA y nuestras actividades de inteligencia se someten a nuestras leyes y a la supervisión de los tres poderes" del Estado de Estados Unidos, indicó.

Según la ley estadounidense, la NSA puede espiar solo en territorio y ciudadanos extranjeros, pero no a estadounidenses, ya que eso podría violar la Constitución del país, especialmente en este tipo de programas de espionaje indiscriminado.

El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró en la presentación de su propuesta de reformas a la NSA en enero que "Estados Unidos no espía a la gente corriente que no amenaza a la seguridad nacional" independientemente de su nacionalidad.

domingo, 16 de marzo de 2014

Desfile de presidenciables por Estados Unidos buscando la aprobación del Tío Sam


La campaña presidencial se trasladó a los Estados Unidos

Por Paula Lugones (Clarín)

Los aspirantes que se anotan para 2015 se muestran en Washington y Nueva York.







Scioli, Carrió, Macri, Massa, Michetti, Sanz, Urtubey. ¿Qué pasa que Estados Unidos tanto atrae a los políticos argentinos? Bien lejos del conurbano y muy cerca del glamour de la Gran Manzana, el país del norte es un imán para los candidatos.
¿La campaña se trasladó a Manhattan?
Primero fue Daniel Scioli, que el 12 de febrero aterrizó en una Nueva York helada, para una agotadora jornada con inversionistas y una disertación en el Consejo de las Américas. Luego Lilita Carrió, que habló en la Universidad de Columbia. El miércoles 19 llega Mauricio Macri, el 25 arriban a Nueva York Gabriela Michetti, Ernesto Sanz y Juan Manuel Urtubey. Y por esos días también pide pista Sergio Massa, que también hará su debut entre los pliegues del DC.
“En Estados Unidos quieren saber qué pasa realmente en nuestro país y saber qué pensamos”, coinciden algunos de los asesores de los visitantes. Ellos sacan provecho: buscan contactos, exposición mediática y roce internacional. “Hay mucho interés por la Argentina.
Argentina hoy es hot ”, dijo un banquero que escuchó a Scioli.
El gobernador de Buenos Aires abrió la temporada de visitas relámpago de los políticos a este país y respondió abiertamente –al estilo Scioli, hay que decirlo– todas las preguntas que le hicieron empresarios y financistas. Vino a buscar inversiones, dijo. Pero aprovechó para florear su chapa de candidato.
Carrió disparó el 21 de febrero municiones en los claustros de la Universidad de Columbia. Invitada por la Asociación Latinomericana de Negocios, que desde hace 16 años organiza un seminario donde exponen distintos referentes de la región, la dirigente terminó cargando contra el populismo y contra el gobierno de Cristina Kirchner.
Esta semana viene Mauricio Macri. Los asesores del jefe de Gobierno de la Ciudad juran que todo estaba planeado de antemano y que esta visita no tiene nada que ver con la campaña. Pocos le creen y nadie duda de que, al igual que sus coterráneos, intentarán aprovechar cada actividad para instalar en los Estados Unidos sus aspiraciones para suceder a Cristina en 2015.
Macri llega este miércoles temprano, con agenda cargada. Se reunirá con Jack Rosen, presidente del Congreso Judío estadounidense y participará de un homenaje a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton en el paquetísimo salón Cipriani. Aprovechará para verse con representantes de bancos e inversionistas en la sede del JP Morgan. También habrá tiempo para reunirse con Michael Bloomberg, el ex alcalde de Nueva York, y el actual, Bill de Blasio.
Pero el fervor argentino vuelve enseguida con los senadores Gabriela Michetti y Ernesto Sanz, más el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, quienes también fueron invitados a brindar su opinión sobre la situación política y económica argentina el martes 25 en el Consejo. Todos juntos, el mismo día.
Sergio Massa cerrará –al menos por ahora– el aluvión argentino. A diferencia de sus colegas, el diputado vuela directo a Washington para disertar el martes 25 en la sede del Diálogo Interamericano. El miércoles 26 hará su debut en el Atlantic Council, otro think tank washingtoniano, y quizás aproveche también para reunirse con funcionarios y miembros del Congreso.
La visita parece ser más política que económica, aunque sus asesores señalan que también habrá encuentro con potenciales inversores. El viaje culminará en Nueva York, el 27, con una exposición en el Consejo de las Americas, cuya elegante sede de alfombras rojas y marcos dorados de Park Avenue tiene últimamente aires de comité y unidad básica.

jueves, 13 de marzo de 2014

Kerry: el Departamento de Estado no intercederá a favor de Argentina en el caso de la demanda buitre

Kerry descartó un apoyo de EE.UU. en la disputa con los fondos buitre

El secretario de Estado norteamericano dijo que el gobierno de Obama "no se colocará" del lado de la Argentina, pese a las gestiones que impulsa Timerman

Por   | LA NACION
WASHINGTON.- Con sólo una frase, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, tiró abajo la principal carta con la que esperaba contar la Argentina en su litigio con los fondos buitre ante la Corte Suprema de este país. Kerry aseguró que el gobierno de Barack Obama "no se colocará" del lado de la Argentina en el caso de que el máximo tribunal le requiera una opinión antes de adoptar una decisión sobre la causa en la que está en juego un nuevo default del país.
"Yo puedo responder eso muy rápido. Y la respuesta es que no, no lo haremos", contestó públicamente cuando un legislador republicano le preguntó ayer si el Departamento de Estado tomaría posición a favor de la Argentina en caso de que los jueces de la Corte le requirieran una opinión sobre la decisiva instancia judicial.
Hasta ahora, la posibilidad de que el gobierno de Obama presente un "amicus curiae" -tal como se conoce a ese tipo de expresiones- en favor del gobierno argentino fue una de las espadas con las que esperaba contar el gobierno de Cristina Kirchner cuando los jueces de la Corte decidan en el litigio.
La embajadora Cecilia Nahón viene haciendo intensas gestiones para lograr ese apoyo, e incluso el canciller Héctor Timerman llegó a decir públicamente que el gobierno de Obama daría ese respaldo. Pero ayer Kerry pareció barrer de un plumazo con esas expectativas.
Si bien su afirmación no mencionó al Departamento del Tesoro -que es la cartera que técnicamente lleva este tipo de cuestiones-, medios diplomáticos consultados por LA NACION pusieron ayer en duda la posibilidad de un matiz de posiciones respecto de quien lleva la política exterior del país.
Al margen de lo que este giro pueda significar en la decisiva puja judicial, lo que Kerry produjo ayer fue la definición política más importante que se le conoce hasta ahora sobre la relación con la Argentina.
En la misma ocasión el jefe de la diplomacia norteamericana aseguró que el gobierno de Obama "seguirá presionando" a la Argentina para que cumpla con su deuda y los compromisos pendientes. Entre ellos, "los 600 millones de dólares" que le debe a Estados Unidos, en referencia a la porción norteamericana de los cerca de 9000 millones que se adeudan al Club de París. "Haré todo lo posible para conseguir eso, el Departamento de Estado hará todo lo posible", prometió Kerry.
De igual modo, aseguró que se mantendrá esa presión para que la Argentina "se comprometa" con sus acreedores, "tanto públicos como privados". Si bien no lo hizo en forma expresa, la definición calza, precisamente, con el deseo de los tenedores de bonos de deuda en default que demandaron al país y que vienen obteniendo fallos favorables en los tribunales. En la misma ocasión, y como contrapartida, Kerry ponderó los beneficios de "mantener la presión" sobre el gobierno argentino. "Los hemos urgido a que paguen sus deudas, y bajo esa presión han dado algunos pasos positivos", dijo el jefe de la diplomacia norteamericana.
Enumeró, entre ellos, el pago de laudos a favor de empresas norteamericanas en el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi), así como la producción de "un nuevo índice de inflación en respuesta a las demandas de inexactitud por parte del Fondo Monetario Internacional". No obstante eso, prometió que su Departamento "seguirá presionando" para que "cumpla cabalmente todas sus obligaciones internacionales".
La de ayer fue la segunda vez en que Kerry se refirió en forma pública a los "incumplimientos financieros" de la Argentina. La primera fue hace casi un año, cuando informó al Senado sobre sus planes en materia de política exterior. Ocasión en la que citó la necesidad de que el país "cumpla" sus compromisos.
La segunda fue ayer, cuando evaluó proyectos del Departamento de Estado ante la Comisión de Estado, Operaciones en el Exterior y Programas Relacionados de la Cámara de Representantes.
El Gobierno admitió que si los fallos adversos que se acumulan quedan ratificados, el país podría entrar en un nuevo default. Salvo que prospere la línea de negociación extrajudicial que, desde hace semanas y según fuentes no oficiales, se viene explorando en forma sigilosa.

Argumentos de los holdouts

WASHINGTON.- Puede que haya sido casualidad, pero uno de los argumentos que usó el legislador Díaz Balart en su pregunta a Kerry coincide con el de una campaña que acaba de lanzar la American Task Force Argentina (ATFA), uno de los principales grupos de holdouts. Con avisos pagados en los principales medios de esta ciudad, la campaña remite un video del momento, en pleno juicio, en que el abogado de la Argentina, Jonathan Blackman, admite que, en caso de un fallo adverso, el Gobierno "voluntariamente no lo cumplirá". "Es tiempo de que la Argentina acate la ley. De que se deje de reír de los tribunales norteamericanos", dice la campaña de ATFA, en coincidencia con uno de los argumentos esgrimidos ayer ante Kerry.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Dossier. La década del 60: la política interna y las relaciones internacionales de una Argentina convulsionada




María Cecilia Míguez (Dra. en Ciencias Sociales, Investigadora IDEHESI-CONICET,UBA)


Los artículos de este dossier abordan las relaciones internacionales de la Argentina de la década de 1960, pero desde una particular perspectiva que vincula los intereses y conflictos internos con la problemática amplia de la inserción económica, política y estratégica internacional.
En el plano internacional, el contexto de la década del sesenta se caracterizó por el recrudecimiento de la confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, en un período de abierto enfrentamiento entre dos superpotencias mundiales, disputando por el predominio mundial. La crisis de los misiles de 1962, el asesinato de John Kennedy en 1963 y el reemplazo de Kruschev por la troika Brezhnev-Kosygin-Podgornyen en 1964, fueron profundizando la rivalidad entre los polos de poder.
Por un lado, la asunción de Lyndon Johnson llevaría a un endurecimiento de la política estadounidense en Vietnam y también en el escenario latinoamericano (que desembocaría en la intervención directa y unilateral en Santo Domingo en 1965). Ello sumado a la ya preexistente tensión en el escenario americano entre la Alianza para el Progreso y las presiones de los organismos internacionales de crédito.
Por el otro, bajo el liderazgo de Leonid Brezhnev se afirmó una estrategia de expansión económica en Europa y en los países del entonces recientemente denominado Tercer Mundo. Asimismo se pondría en evidencia el carácter militarista del accionar del gobierno soviético en su propia zona de influencia.
Por otra parte, la Conferencia de Bandung de 1955 había dado lugar a lo que se conoció como “doctrina afroasiática”, surgida del proceso de descolonización en esos continentes. Esta doctrina proponía una “nueva moral internacional”, que se distanciara de la hegemonía de los Estados Unidos y de la Unión Soviética, que defendiera la autodeterminación de los pueblos, y que se expresara en un no alineamiento y en una Tercera Posición respecto de los dos bloques, condenando el imperialismo.
En 1961, en Belgrado, se constituyó el Movimiento de Países No Alineados, y en la declaración final de esta primera conferencia se destacaron: el apoyo a la revolución independentista de Argelia; la condena a las intervenciones de Portugal y Francia en Angola y Túnez, y al apartheid africano; el respaldo a la lucha del pueblo palestino; el apoyo a Cuba respetando el derecho a la libre elección de su sistema político y social, y el reconocimiento de la República Popular China.
En cuanto al continente europeo, se trata de un período durante el cual, la relativa subordinación respecto de los Estados Unidos iría virando hacia una creciente afirmación de autonomía y disputa económica.
Todo este escenario de amplia disputa por el predominio en la región –que para el caso de los Estados Unidos se expresó en los vínculos con las Fuerzas Armadas a través de la formulación de la Doctrina de Seguridad Nacional, y el aumento de la presión de los organismos internacionales de crédito- se entrelazó con distintos y complejos conflictos políticos y económicos internos que signaron la inestabilidad de la Argentina a lo largo de la década.
Recordemos que este período estuvo signado por la existencia de gobiernos “semidemocráticos”, que se encontraban debilitados por la proscripción del peronismo y las presiones de las fuerzas armadas, y dictaduras también disputadas por las distintas facciones del ámbito castrense y sus aliados civiles. Todo esto en un marco de lo que varios autores han identificado como péndulo económico, que osciló entre fomentar políticas de desarrollo industrial sobre la base del capital extranjero y políticas de corte liberal ortodoxo que promovían las estrategias primario exportadoras.
Los artículos están ordenados en forma cronológica. El primero de ellos, titulado Crisis de pagos internacionales y sinergias entre programas del FMI y del Club de París: el caso de la Argentina entre 1956 y 2009 es de la Dra. en economía y especialista en las relaciones con los organismos internacionales de crédito, Noemí Brenta, y abarca un período bastante más amplio para realizar un análisis de largo plazo.
Continúa el trabajo del Dr. Andrés Musacchio, que analiza las relaciones entre Argentina y la República Democrática de Alemania entre 1955 y 1964, un tema poco abordado en las relaciones internacionales, profundizando el estudio de los vínculos de las delegaciones comerciales con el gobierno argentino, en el marco de las disputas de la Guerra Fría.
El artículo del Dr. Leandro Morgenfeld, Argentina, Estados Unidos y el sistema interamericano durante la crisis de los misiles (1962) , por su parte, da cuenta de cómo ya desde ese año y durante el gobierno de facto de José María Guido, Argentina inició un nuevo vínculo con los Estados Unidos, envió dos buques de guerra en apoyo a la potencia del norte en el conflicto de los misiles en el Caribe, sobreactuando su “solidaridad”, lo que permitiría a su vez que la Casa Blanca se reposicionase en la región, tal como afirma el autor.
Mario Rapoport y Rubén Laufer han abordado en extenso en su trabajo Estados Unidos y los golpes de estado en Brasil y Argentina en los años 60 , la participación de la potencia en el derrocamiento de los gobiernos, tanto en Brasil en 1964 como en la Argentina en 1966, a partir del estudio de los documentos oficiales del Departamento de Estado, para establecer su compleja relación con la trama interna de intereses económicos y políticos.
Por último, el artículo de mi autoría titulado Anticomunistas, antiestatistas, antiperonistas. La nacionalización de la Doctrina de Seguridad Nacional y la legitimación del golpe de estado de 1966 tiene por objeto profundizar el estudio de los factores políticos internos de la Argentina de mediados de la década de 1960 y su vinculación con la política exterior y las relaciones internacionales.
Por eso aborda específicamente cómo fue interpretada y utilizada en sus inicios dicha doctrina elaborada en los Estados Unidos como elemento legitimador para el golpe de Estado contra el gobierno de Arturo Illia. Esto se observará tanto por parte de las Fuerzas Armadas, como por las corporaciones económicas que aprovecharon las nuevas corrientes anticomunistas para desacreditar toda intervención del Estado y continuar oponiéndose a la participación política del peronismo en las elecciones.
En síntesis, partiendo de la profunda vinculación entre variables económicas, políticas e internacionales, todos los autores profundizan la interpretación de las relaciones internacionales de la Argentina para dar cuenta de la complejidad del período desde una perspectiva analítica interdisciplinaria.


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