miércoles, 12 de marzo de 2014

Dossier. La década del 60: la política interna y las relaciones internacionales de una Argentina convulsionada




María Cecilia Míguez (Dra. en Ciencias Sociales, Investigadora IDEHESI-CONICET,UBA)


Los artículos de este dossier abordan las relaciones internacionales de la Argentina de la década de 1960, pero desde una particular perspectiva que vincula los intereses y conflictos internos con la problemática amplia de la inserción económica, política y estratégica internacional.
En el plano internacional, el contexto de la década del sesenta se caracterizó por el recrudecimiento de la confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, en un período de abierto enfrentamiento entre dos superpotencias mundiales, disputando por el predominio mundial. La crisis de los misiles de 1962, el asesinato de John Kennedy en 1963 y el reemplazo de Kruschev por la troika Brezhnev-Kosygin-Podgornyen en 1964, fueron profundizando la rivalidad entre los polos de poder.
Por un lado, la asunción de Lyndon Johnson llevaría a un endurecimiento de la política estadounidense en Vietnam y también en el escenario latinoamericano (que desembocaría en la intervención directa y unilateral en Santo Domingo en 1965). Ello sumado a la ya preexistente tensión en el escenario americano entre la Alianza para el Progreso y las presiones de los organismos internacionales de crédito.
Por el otro, bajo el liderazgo de Leonid Brezhnev se afirmó una estrategia de expansión económica en Europa y en los países del entonces recientemente denominado Tercer Mundo. Asimismo se pondría en evidencia el carácter militarista del accionar del gobierno soviético en su propia zona de influencia.
Por otra parte, la Conferencia de Bandung de 1955 había dado lugar a lo que se conoció como “doctrina afroasiática”, surgida del proceso de descolonización en esos continentes. Esta doctrina proponía una “nueva moral internacional”, que se distanciara de la hegemonía de los Estados Unidos y de la Unión Soviética, que defendiera la autodeterminación de los pueblos, y que se expresara en un no alineamiento y en una Tercera Posición respecto de los dos bloques, condenando el imperialismo.
En 1961, en Belgrado, se constituyó el Movimiento de Países No Alineados, y en la declaración final de esta primera conferencia se destacaron: el apoyo a la revolución independentista de Argelia; la condena a las intervenciones de Portugal y Francia en Angola y Túnez, y al apartheid africano; el respaldo a la lucha del pueblo palestino; el apoyo a Cuba respetando el derecho a la libre elección de su sistema político y social, y el reconocimiento de la República Popular China.
En cuanto al continente europeo, se trata de un período durante el cual, la relativa subordinación respecto de los Estados Unidos iría virando hacia una creciente afirmación de autonomía y disputa económica.
Todo este escenario de amplia disputa por el predominio en la región –que para el caso de los Estados Unidos se expresó en los vínculos con las Fuerzas Armadas a través de la formulación de la Doctrina de Seguridad Nacional, y el aumento de la presión de los organismos internacionales de crédito- se entrelazó con distintos y complejos conflictos políticos y económicos internos que signaron la inestabilidad de la Argentina a lo largo de la década.
Recordemos que este período estuvo signado por la existencia de gobiernos “semidemocráticos”, que se encontraban debilitados por la proscripción del peronismo y las presiones de las fuerzas armadas, y dictaduras también disputadas por las distintas facciones del ámbito castrense y sus aliados civiles. Todo esto en un marco de lo que varios autores han identificado como péndulo económico, que osciló entre fomentar políticas de desarrollo industrial sobre la base del capital extranjero y políticas de corte liberal ortodoxo que promovían las estrategias primario exportadoras.
Los artículos están ordenados en forma cronológica. El primero de ellos, titulado Crisis de pagos internacionales y sinergias entre programas del FMI y del Club de París: el caso de la Argentina entre 1956 y 2009 es de la Dra. en economía y especialista en las relaciones con los organismos internacionales de crédito, Noemí Brenta, y abarca un período bastante más amplio para realizar un análisis de largo plazo.
Continúa el trabajo del Dr. Andrés Musacchio, que analiza las relaciones entre Argentina y la República Democrática de Alemania entre 1955 y 1964, un tema poco abordado en las relaciones internacionales, profundizando el estudio de los vínculos de las delegaciones comerciales con el gobierno argentino, en el marco de las disputas de la Guerra Fría.
El artículo del Dr. Leandro Morgenfeld, Argentina, Estados Unidos y el sistema interamericano durante la crisis de los misiles (1962) , por su parte, da cuenta de cómo ya desde ese año y durante el gobierno de facto de José María Guido, Argentina inició un nuevo vínculo con los Estados Unidos, envió dos buques de guerra en apoyo a la potencia del norte en el conflicto de los misiles en el Caribe, sobreactuando su “solidaridad”, lo que permitiría a su vez que la Casa Blanca se reposicionase en la región, tal como afirma el autor.
Mario Rapoport y Rubén Laufer han abordado en extenso en su trabajo Estados Unidos y los golpes de estado en Brasil y Argentina en los años 60 , la participación de la potencia en el derrocamiento de los gobiernos, tanto en Brasil en 1964 como en la Argentina en 1966, a partir del estudio de los documentos oficiales del Departamento de Estado, para establecer su compleja relación con la trama interna de intereses económicos y políticos.
Por último, el artículo de mi autoría titulado Anticomunistas, antiestatistas, antiperonistas. La nacionalización de la Doctrina de Seguridad Nacional y la legitimación del golpe de estado de 1966 tiene por objeto profundizar el estudio de los factores políticos internos de la Argentina de mediados de la década de 1960 y su vinculación con la política exterior y las relaciones internacionales.
Por eso aborda específicamente cómo fue interpretada y utilizada en sus inicios dicha doctrina elaborada en los Estados Unidos como elemento legitimador para el golpe de Estado contra el gobierno de Arturo Illia. Esto se observará tanto por parte de las Fuerzas Armadas, como por las corporaciones económicas que aprovecharon las nuevas corrientes anticomunistas para desacreditar toda intervención del Estado y continuar oponiéndose a la participación política del peronismo en las elecciones.
En síntesis, partiendo de la profunda vinculación entre variables económicas, políticas e internacionales, todos los autores profundizan la interpretación de las relaciones internacionales de la Argentina para dar cuenta de la complejidad del período desde una perspectiva analítica interdisciplinaria.


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