miércoles, 18 de marzo de 2015

Hermetismo sobre la visita de Roberta Jacobson a La Habana y apoyo del ALBA a Venezuela, tras las sanciones de EEUU



A CONTRAMANO DE LAS REUNIONES ANTERIORES, LAS PARTES NO HABLARON CON LOS MEDIOS

Cuba y EE.UU. negociaron en silencio

Página/12
La tercera entrevista entre La Habana y Washington transcurrió en un clima profesional y los países acordaron mantener la comunicación en el futuro, informó la Cancillería cubana. La reunión fue “positiva” y “constructiva”, coincidió EE.UU.



Cuba y Estados Unidos cerraron su tercera ronda de negociaciones en el encuentro más hermético a la opinión pública desde que ambos países anunciaran su histórico acercamiento, en diciembre. A contramano de las reuniones de enero y febrero, ninguna de las partes dialogó con los medios en La Habana. En cambio, se limitaron a confirmar en dos breves comunicados la celebración de la cita entre las delegaciones lideradas por Josefina Vidal, directora de Asuntos de Estados Unidos en la Cancillería cubana, y Roberta Jacobson, secretaria adjunta para América latina del Departamento de Estado norteamericano. La tercera entrevista entre La Habana y Washington transcurrió en un clima profesional y los países acordaron mantener la comunicación en el futuro, informó la Cancillería cubana. La reunión había sido anunciada el viernes, dos semanas después de las últimas conversaciones.
Los anteriores encuentros se desarrollaron en La Habana en enero y en Washington en febrero. “El 16 de marzo tuvo lugar en La Habana un encuentro entre delegaciones de Cuba y los Estados Unidos, para intercambiar sobre temas específicos relacionados con el proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países”, señaló la Cancillería en un escueto comunicado, publicado en su página web. “La discusión de ayer (por el lunes) fue positiva y constructiva y se mantuvo en un ambiente de respeto mutuo”, señaló el vocero del Departamento de Estado norteamericano, en una breve declaración difundida a los medios. “Se centró en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas”, agregó el documento. Ninguna de las dos partes dio mayores detalles sobre los temas abordados.
Fuentes diplomáticas estadounidenses señalaron de antemano que esta tercera ronda era una reunión de menor rango que las dos anteriores y que Jacobson, máxima representante del Departamento de Estado norteamericano para América latina, viajaba esta vez a La Habana con una delegación más reducida.
A pesar de la reserva que rodea a esta nueva etapa de negociaciones, se supo que Cuba y Estados Unidos retomaron desde ayer la conexión aérea directa entre La Habana y Nueva York con un vuelo charter, que tendrá una frecuencia semanal y será operado por la agencia de viajes estadounidense Cuban Travel Services (CTS), en el marco del deshielo diplomático en el que intentan avanzar los dos países. La línea entre las dos ciudades quedó abierta en la mañana del martes con un avión que salió de la capital cubana hacia la Gran Manzana, en el que viajaron diez personas a bordo de una nave que había llegado a la isla desde Miami, informaron fuentes del aeropuerto internacional José Martí.
El viaje de retorno, procedente del aeropuerto internacional JFK, de Nueva York, arribó a La Habana a las 18.30 hora local (17.30 hora argentina), apuntaron esas fuentes. En febrero, CTS informó que el vuelo entre Nueva York y La Habana se realizaría en un Boeing 737-800, alquilado a la aerolínea estadounidense Sun Country. La compañía turística precisó en aquel entonces que se ofrecerían dos tarifas únicas: 849 dólares ida y vuelta y 1334 dólares si se trataba de clase ejecutiva. Esta conexión se suma a otros nuevos servicios charter anunciados recientemente entre Estados Unidos y la isla, como la travesía Nueva Orleáns-La Habana, retomada el sábado pasado, después de 57 años.
En este contexto de acercamiento, Estados Unidos espera reabrir una embajada en La Habana antes de la Cumbre de las Américas que tendrá lugar en Panamá, donde el 10 y el 11 de abril se espera a representantes del más alto nivel de todos los países del continente. El inesperado deshielo diplomático entre Washington y La Habana, anunciado el 17 de diciembre, generó grandes expectativas de cara a la cita, donde los presidentes Barack Obama y Raúl Castro se verán previsiblemente las caras por primera vez en un foro de este tipo.
La crisis venezolana y las tensiones entre ambas naciones podrían empañar sin embargo el encuentro. Además de Cuba, otros países del ALBA como Bolivia y Ecuador, aliados de Caracas, criticaron ya con dureza a Estados Unidos. Pero también la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), donde países como Colombia, Chile o Perú mantienen relaciones más cordiales con Washington, pidió a Obama que revoque la orden ejecutiva que impone sanciones a Venezuela.
Las nuevas conversaciones tienen lugar en medio del malestar que generaron en la región las nuevas sanciones del gobierno del presidente Barack Obama contra Venezuela. Asimismo, el mandatario estadounidense calificó recientemente al contexto que atraviesa el país caribeño como una amenaza para la seguridad nacional de su país. Pese al acercamiento con Estados Unidos, Cuba criticó en los últimos días con dureza lo que considera una agresión de Washington contra Caracas. “No se puede manejar a Cuba con una zanahoria y a Venezuela con un garrote”, protestó el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez. Los países que integran el bloque de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), cercano al chavismo, celebraron ayer mismo en Caracas una cumbre extraordinaria para fijar una posición común frente a las amenazas norteamericanas, como las calificó la prensa oficial cubana. Ayer, el ex presidente cubano Fidel Castro publicó una carta dirigida al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el diario cubano Granma, en la que elogiaba, entre otras cosas, la disciplina y el espíritu de las fuerzas militares venezolanas. Se trata de la segunda misiva de apoyo que Castro le envía a Maduro después de las sanciones norteamericanas.

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Caracas

ALBA reafirmó su apoyo a Venezuela y creó un "grupo de facilitadores" para mediar con EEUU

Télam
La cumbre de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) acordó en Caracas formar un "grupo de facilitadores" de los diferentes organismos de integración latinoamericanos para "facilitar una diplomacia de compromiso" entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.

Los países que integran la Alba realizaron ayer en Caracas una reunión extraordinaria para "cerrar filas" con Venezuela ante el decreto de Estados Unidos que la declaró "amenaza inusual y extraordinaria" a la seguridad norteamericana.

En la cumbre de la ALBA celebrada en el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, participaron junto a Maduro los presidentes de Cuba, Raúl Castro; de Bolivia, Evo Morales; y de Nicaragua, Daniel Ortega.

En la declaración final de la cumbre, leída en cadena nacional de radio y televisión por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, los países del Alba proponen conformar un grupo de facilitadores junto a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad del Caribe (Caricom) para facilitar una diplomacia de compromisos entre Estados Unidos y Venezuela "para aliviar las tensiones y garantizar la resolución amigable", según despachos de EFE y AVN.

Los países de la alianza piden a Estados Unidos "acoger y establecer un diálogo con el Gobierno de Venezuela, como alternativa al conflicto y a la confrontación, fundamentado en el respeto permanente de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, estados y naciones independientes".

Asimismo, la declaración de la ALBA pide al Ejecutivo norteamericano la derogación de la orden ejecutiva que consideró al país caribeño "una amenaza extraordinaria" para su seguridad y le exige que "cese de inmediato el hostigamiento y la agresión contra el Gobierno y el pueblo de Venezuela".

"Dicha política de Estados Unidos -afirma el documento conjunto- alienta la desestabilización y el uso de la violencia por parte de sectores de la oposición venezolana".

Los países de ALBA consideran "injustificada e injusta" la orden ejecutiva decretada el pasado lunes por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y estiman que constituye "una amenaza contra el principio de soberanía y de no intervención en los asuntos internos de los estados".

En este sentido, instan a Norteamérica a "abstenerse del uso de recursos coercitivos unilaterales que violen el derecho internacional" al tiempo que enfatizan que Venezuela "no representa amenaza para ningún país".

La declaración también denuncia "la feroz campaña mediática internacional contra Venezuela y su Gobierno, encaminada a desacreditar la revolución bolivariana, intentando crear las condiciones para una intervención a mayor escala y ajena a la solución pacífica de las diferencias".

Asimismo, los países de la ALBA reiteran su "más firme respaldo" al Gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su "solidaridad y apoyo" con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y su Gobierno quienes "están siendo sometidos a una campaña de desprestigio personal e institucional por parte de sectores de la derecha política y mediática de su país".

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